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Mateo 26:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

y les dijo '¿Cuánto me queréis dar, y yo os lo entregaré?'. Ellos le fijaron treinta monedas de plata.

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Biblia Reina Valera 1960

y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

y preguntó: «¿Cuánto me pagarán por traicionar a Jesús?». Y ellos le dieron treinta piezas de plata.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

y les dijo: '¿Cuánto me darán si se lo entrego?' Ellos prometieron darle treinta monedas de plata.

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La Biblia Textual 3a Edicion

y dijo:° ¿Qué queréis darme para que yo os lo entregue? Y ellos le fijaron treinta piezas de plata.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y convinieron con él por treinta piezas de plata.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

y les dijo: «¿Cuánto me pagan si los ayudo a atrapar a Jesús?» Ellos le ofrecieron treinta monedas de plata.

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Otras versiones



Mateo 26:15
17 Referencias Cruzadas  

Se dirigió a ella al lado del camino, y sin echar de ver que era su nuera, le dijo: 'Vamos, déjame estar contigo'. Díjole ella: '¿Qué me vas a dar por estar conmigo?'.


Si el buey acornea a un esclavo o a una esclava, se le pagarán a su dueño treinta siclos de plata y el buey morirá lapidado.


Estos perros voraces, que no conocen la hartura, son los pastores que no saben atender; todos ellos van a lo suyo, cada uno a su lucro sin excepción.


Tu valoración en el caso de las mujeres será de treinta siclos.


Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, el que luego lo entregó.


Y desde entonces, él andaba buscando una ocasión oportuna para entregarlo.


pero adquirió un campo con el precio de la traición, cayó de cabeza, reventó y se le salieron todas las entrañas.


no bebedor ni pendenciero, sino amable, conciliador, desinteresado;


Empujados por la avaricia, se aprovecharán de vosotros con discursos mentirosos. Hace ya tiempo que ni su condenación está ociosa ni su perdición dormida.


Los príncipes de los filisteos fueron donde ella y le dijeron: 'Sedúcelo y averigua cuál es el secreto de su gran fuerza, y cómo podríamos nosotros con él, para atarlo y tenerlo sujeto. Te daríamos cada uno mil cien siclos de plata'.


Le dijo Micá: 'Quédate conmigo y sé para mí padre y sacerdote; yo te daré diez siclos de plata al año, vestido y comida'.