Que el justo me golpee y el pío me reprenda; mas el aroma del malvado no perfume mi cabeza:
Mateo 18:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si tu hermano comete una falta, ve y repréndelo a solas tú con él. Si te escucha, ya te has ganado a tu hermano. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Biblia Nueva Traducción Viviente »Si un creyente peca contra ti, háblale en privado y hazle ver su falta. Si te escucha y confiesa el pecado, has recuperado a esa persona; Biblia Católica (Latinoamericana) Si tu hermano ha pecado, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano. La Biblia Textual 3a Edicion Por tanto, si tu hermano peca,° ve, repréndelo estando tú y él solos.° Si te escucha, habrás ganado a tu hermano;° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te escucha, has ganado a tu hermano. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Si uno de mis seguidores te hace algo malo, habla con él a solas para que reconozca su falta. Si te hace caso, lo habrás ganado de nuevo. |
Que el justo me golpee y el pío me reprenda; mas el aroma del malvado no perfume mi cabeza:
No odies a tu hermano en tu corazón; corrige a tu prójimo, para no incurrir en pecado por su causa.
De la misma manera, no quiere vuestro Padre que está en el cielo que se pierda uno solo de estos pequeños.
Entonces se le acercó Pedro y le dijo: 'Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano, si falta contra mí? ¿Hasta siete veces?'.
Lo mismo hará mi Padre celestial con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano'.
Y así, pecando contra los hermanos e hiriendo su conciencia débil, estáis pecando contra Cristo.
Por lo tanto, cuando os escribí, el motivo no fue ni el ofensor ni el ofendido, sino para que se pusiera de manifiesto entre vosotros vuestro interés por nosotros ante la presencia de Dios.
Hermanos, en el caso de que alguno fuera sorprendido en alguna falta, vosotros, los espirituales, procurad, con espíritu de mansedumbre, que se levante, con la mirada puesta en ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
soportándoos mutuamente, y perdonándoos, si uno tiene alguna queja contra otro: como el mismo Señor os perdonó, así también vosotros.
y que nadie, en este asunto, ofenda o engañe a su hermano. Porque el vengador de todo esto es el Señor, como ya os lo dijimos de antemano y os lo atestiguamos.
Asimismo, vosotras, mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, para que si algunos se muestran rebeldes a la palabra, sin palabra alguna sean conquistados por la conducta de las mujeres,