Todavía estaba él hablando cuando una nube luminosa los envolvió y de la nube salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle'.
Lucas 8:21 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero él les contestó: 'Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la ponen en práctica'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Él entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen. Biblia Nueva Traducción Viviente Jesús respondió: —Mi madre y mis hermanos son todos los que oyen la palabra de Dios y la obedecen. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús respondió: 'Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. La Biblia Textual 3a Edicion Él respondió y les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la practican.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces respondiendo Él, les dijo: Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios, y la ponen por obra. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Jesús contestó: —Mi madre y mis hermanos son todos aquellos que escuchan y obedecen el mensaje de Dios. |
Todavía estaba él hablando cuando una nube luminosa los envolvió y de la nube salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle'.
Y el rey les responderá: 'Os lo aseguro: todo lo que hicisteis con uno de estos hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis'.
El les responderá: 'Os lo aseguro: todo lo que dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, conmigo lo dejasteis de hacer'.
Entonces les dice Jesús: 'No tengáis ya miedo. Id a llevar la noticia a mis hermanos, para que vayan a Galilea; allí me verán'.
Lo de la tierra buena son los que oyen la palabra con un corazón noble y generoso, la retienen y por su constancia dan fruto.
Entonces le avisaron: 'Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte'.
Jesús le responde: 'Suéltame, pues todavía no he subido al Padre, vete a mis hermanos y diles: 'Voy a subir a mi Padre y vuestro Padre; a mi Dios y vuestro Dios''.
Así que nosotros, desde ahora en adelante, a nadie conocemos por su condición puramente humana; y aunque hubiéramos conocido a Cristo por su condición puramente humana, ahora ya no lo conocemos así.
Y seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.
Llevad a la práctica la palabra y no os limitéis a escucharla, engañándoos a vosotros mismos.
Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que practica la justicia ha nacido de él.
Querido hermano, no imites lo malo, sino lo bueno. El que obra el bien, es de Dios. El que obra el mal, no ha visto a Dios.