Se leía diariamente, desde el día primero hasta el último, el libro de la ley de Dios. La fiesta duró siete días. Y el día octavo tuvo lugar, según costumbre, una asamblea solemne.
Levítico 23:36 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Durante siete días ofreceréis manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh. El día octavo os reuniréis en asamblea santa y ofreceréis manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh. Es una reunión solemne. No haréis ningún trabajo servil. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis. Biblia Nueva Traducción Viviente Durante siete días presentarás ofrendas especiales al Señor. El octavo día es otro día santo en el que presentarás tus ofrendas especiales al Señor. Esta será una ocasión solemne, y en ese día no se permite ningún trabajo habitual. Biblia Católica (Latinoamericana) Durante siete días ustedes ofrecerán cada día a Yavé sacrificios por el fuego. El día octavo tendrán reunión sagrada y ofrecerán a Yavé sacrificios por el fuego. Ustedes tendrán una asamblea solemne y no harán ningún trabajo. La Biblia Textual 3a Edicion Siete días presentaréis ofrendas ígneas ante YHVH. En el octavo día tendréis santa convocación, y presentaréis ofrenda ígnea ante YHVH: es reunión solemne, ninguna obra de servidumbre haréis. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová: el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ninguna obra de siervo haréis. |
Se leía diariamente, desde el día primero hasta el último, el libro de la ley de Dios. La fiesta duró siete días. Y el día octavo tuvo lugar, según costumbre, una asamblea solemne.
Promulgad un ayuno, convocad una asamblea reunid a los ancianos, a todos los habitantes del país, en la casa de Yahveh, vuestro Dios, y clamad a Yahveh.
El primer día tendréis una asamblea santa, y no haréis ningún trabajo servil.
El último día de la fiesta, que era el más solemne, Jesús, puesto de pie, exclamó con voz fuerte: 'Quien tenga sed venga a mí y beba.
Seis días comerás ázimos; y el día séptimo tendrá lugar la asamblea solemne en honor de Yahveh, tu Dios, y no harás trabajo alguno.