Jueces 1:28 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando Israel se hizo fuerte, hizo tributarios suyos a los cananeos, pero de hecho no los expulsó. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero cuando Israel se sintió fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo arrojó. Biblia Nueva Traducción Viviente Con el tiempo, cuando los israelitas se fortalecieron, obligaron a los cananeos a trabajar como esclavos, pero nunca los expulsaron de la tierra por completo. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero cuando Israel fue más fuerte, redujo a servidumbre a los cananeos, sin empero eliminarlos. La Biblia Textual 3a Edicion Sin embargo, cuando Israel cobró fuerza, hizo tributario al cananeo, pero no quiso expulsarlo del todo.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y sucedió que cuando Israel se hizo fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo echó del todo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Después los israelitas se hicieron más poderosos y obligaron a los cananeos a trabajar para ellos, pero no los pudieron echar de su territorio. |
Y añadió: '¡Bendito sea Yahveh, el Dios de Sem, y sea Canaán su esclavo! ¡Acreciente Dios a Jafet, habite en las tiendas de Sem; y sea Canaán su esclavo!'.
cuyos descendientes habían quedado después de ellos en el país porque los israelitas no habían podido entregarlos al anatema, los obligó Salomón a prestación personal servil hasta el día de hoy.
Si la acepta y te abre sus puertas, toda la población que haya en ella te quedará sometida a prestación personal de trabajo y estará a tu servicio.
Cuando los israelitas se hicieron fuertes, sometieron a servidumbre a los cananeos, pero de hecho no los expulsaron.
Tampoco Manasés logró conquistar Betsán y sus aldeas, ni Taanac y sus aldeas, ni a los habitantes de Dor, de Yibleán, de Meguidó y de sus respectivas aldeas, pues los cananeos consiguieron permanecer en esta región.
Tampoco Efraín logró arrojar a los cananeos que habitaban en Guézer; y éstos continuaron viviendo entre ellos en Guézer.
Estaban aquel día los israelitas extenuados. Saúl había conjurado al pueblo: '¡Maldito quien coma algo antes del atardecer, antes de que me vengue de mis enemigos!'. Por ello, nadie de la tropa probó bocado.