Entonces se entrega el libro a quien no sabe de letras, diciéndole: 'Lee esto, por favor', y responde: 'No entiendo de letras'.
Juan 7:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los judíos se quedaban admirados y decían: '¿Cómo éste sabe de letras, sin haber estudiado?'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe este letras, sin haber estudiado? Biblia Nueva Traducción Viviente Los presentes quedaron maravillados al oírlo. Se preguntaban: «¿Cómo es que sabe tanto sin haber estudiado?». Biblia Católica (Latinoamericana) Los judíos, admirados, decían: '¿Cómo puede conocer las Escrituras sin haber tenido maestro?' La Biblia Textual 3a Edicion Y los judíos se asombraban, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, si no ha estudiado?° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe Éste letras, no habiendo aprendido? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los jefes judíos estaban asombrados, y decían entre ellos: «¿Cómo es que este sabe tantas cosas, si nunca ha estudiado?» |
Entonces se entrega el libro a quien no sabe de letras, diciéndole: 'Lee esto, por favor', y responde: 'No entiendo de letras'.
Y, llegado a su tierra, les enseñaba en la sinagoga, de modo que se quedaron sorprendidos y decían: '¿Pero de dónde le vienen a éste esa sabiduría y esos milagros?
Todos los que lo oían se quedaban asombrados de su talento y de sus respuestas.
Y todos se manifestaban en su favor y se maravillaban de las palabras llenas de gracia salidas de su boca; y decían: '¿Pero no es éste el hijo de José?'.
Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntarle: '¿Quién eres tú?'.
Los judíos, entre tanto, andaban buscándolo durante la fiesta y preguntaban: '¿Dónde está ése?'.
A este punto llegaba Pablo en su defensa, cuando Festo interrumpió, diciendo en alta voz: 'Tú estás loco, Pablo; las muchas letras te han sorbido el seso'.
Viendo la entereza de Pedro y de Juan, y habiendo comprobado que eran hombres iletrados y del vulgo, se maravillaban. Reconocían que eran compañeros de Jesús.
Y todos los que lo conocían de antes, al verlo arrebatado de entusiasmo en medio de los profetas, se preguntaban unos a otros: '¿Qué le ha pasado al hijo de Quis? ¿También Saúl entre los profetas?'.