y vieron al Dios de Israel. Bajo sus pies había como un pavimento de zafiro, tan puro como el mismo cielo.
Juan 6:46 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 No es que alguien haya visto al Padre; sólo el que viene de Dios, éste es quien ha visto al Padre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; este ha visto al Padre. Biblia Nueva Traducción Viviente (No es que alguien haya visto al Padre; solamente yo lo he visto, el que Dios envió). Biblia Católica (Latinoamericana) Pues, por supuesto que nadie ha visto al Padre: sólo Aquel que ha venido de Dios ha visto al Padre. La Biblia Textual 3a Edicion No que alguno haya visto al Padre, excepto el que es de parte de Dios. Éste ha visto al Padre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No que alguno haya visto al Padre, sino Aquél que vino de Dios, Éste ha visto al Padre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Como les he dicho, Dios mi Padre me envió, y yo y nadie más ha visto al Padre. |
y vieron al Dios de Israel. Bajo sus pies había como un pavimento de zafiro, tan puro como el mismo cielo.
Todo me lo ha confiado mi Padre. Y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelárselo.
Todo me lo ha confiado mi Padre. Y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo quiere revelárselo'.
A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo único, Dios, el que está en el seno del Padre, él es quien lo dio a conocer.
Si me hubierais conocido habríais conocido también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocéis y lo estáis viendo'.
Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha realizado no serían culpables; ahora, aunque las han visto, nos han odiado tanto a mí como a mi Padre.
Y el Padre que me envió, Él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído vosotros su voz, nunca habéis visto su rostro;
Le preguntan entonces: '¿Dónde está tu Padre?'. Jesús contestó: 'Ni a mí me conocéis ni a mi Padre; si a mí me conocierais, conoceríais también a mi Padre'.
pero al que no conocéis. En cambio, yo sí lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería, al igual que vosotros, un embustero. Pero sí lo conozco y guardo su palabra.
el único poseedor de la inmortalidad, que habita en la región inaccesible de la luz, a quien ningún hombre vio ni puede ver. A él, honor e imperio eterno. Amén.
A Dios nadie lo ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.