No te extrañes de que te haya dicho: es necesario que nazcáis de lo alto.
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”.
No te extrañes de que te haya dicho: 'Necesitan nacer de nuevo desde arriba'.
No te maravilles de que te haya dicho: Os° es necesario nacer de nuevo.
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
No te sorprendas si te digo que hay que nacer de nuevo.
¿Puede ser puro o justo un hombre, nacido de mujer?
Si no creéis cuando os hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo vais a creer cuando os hablo de las cosas del cielo?
Jesús le respondió: 'De verdad te aseguro: quien no nace de lo alto, no puede ver el reino de Dios'.
Lo nacido de la carne, carne es; y lo nacido del Espíritu, espíritu es.
El viento sopla donde quiere: tú oyes su silbido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así le sucede a todo el que ha nacido del Espíritu'.
No os maravilléis de esto; porque llega la hora en que todos los que yacen en la tumba han de oír su voz:
deis gracias al Padre que os capacitó para participar de la herencia del pueblo santo en la luz.
Buscad la paz con todos, así como la santificación, sin la cual nadie podrá ver al Señor.
Una vez ya purificados con la sumisión a la verdad ordenada a un sincero amor fraterno, amaos de corazón y con sinceridad unos a otros.
Nada impuro entrará en ella, ni tampoco los que cometen abominación o falsedad, sino sólo los inscritos en el libro de la vida del Cordero.