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Joel 2:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Día tenebroso y oscuro, día nublado y sombrío. Como la aurora, así se extiende por los montes un pueblo numeroso y fuerte como no lo hubo nunca desde que existen los siglos, ni lo habrá después de él hasta las generaciones más lejanas.

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Biblia Reina Valera 1960

Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Es un día de oscuridad y penumbra, un día de nubes densas y sombras profundas. De repente, como el amanecer se extiende sobre las montañas, aparece un ejército grande y poderoso. Nunca antes se había visto algo semejante, ni volverá a verse jamás.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Día de tinieblas y de oscuridad, día de nubes y de espesa niebla! Ahí viene un pueblo numeroso y fuerte, como jamás hubo otro ni lo habrá después de él, avanza y se extiende como una sombra sobre los cerros.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Día de tinieblas y lobreguez, Día de nublado y de densa oscuridad. Como negrura que se extiende sobre los montes, Es un pueblo grande y poderoso, Nunca hubo nada igual, Ni lo habrá° en muchas generaciones.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Día de tinieblas y de lobreguez, día de nubes y de densa oscuridad, así como sobre las montañas se extiende el alba; un pueblo grande y fuerte; nunca ha habido algo semejante, ni lo habrá después, incluso por años de muchas generaciones.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Será un día de gran oscuridad, un día de nubes y de sombras. »Un ejército grande y poderoso se extenderá sobre los montes, y caerá sobre toda la tierra como las sombras al anochecer. No hubo antes, ni habrá después, otro ejército que se le parezca.

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Otras versiones



Joel 2:2
34 Referencias Cruzadas  

En su interior se dice: 'Jamás sucumbiré ni tendré nunca reveses'.


Nubes y bruma lo circundan, justicia y rectitud basan su trono.


que invadió todo el país de Egipto y se posó en todo el territorio de Egipto. No había habido nunca tan gran cantidad de langosta como ésta ni la habría después.


Se llenarán de langostas tus palacios, las casas de tus siervos y las de todos los egipcios, como nunca lo vieron tus padres ni tus abuelos desde el día que empezaron a existir sobre la tierra hasta hoy'. Se retiró Moisés y salió de casa del Faraón.


El pueblo se mantuvo a distancia, y Moisés avanzó hacia la densa nube donde estaba Dios.


Bramará contra él, aquel día, como brama el mar. Se mirará a la tierra, y no habrá más que densas tinieblas, los nubarrones oscurecerán la luz.


mirará a la tierra y sólo encontrará angustia y tinieblas, oscuridad desoladora, lobreguez de desterrado.


Dad gloria a Yahveh, vuestro Dios, antes de que oscurezca, antes de que tropiecen vuestros pies por los montes a la hora del crepúsculo, cuando esperéis la luz y yo la haya hecho tinieblas y la haya convertido en densa oscuridad.


Al cabo de muchos días, Yahveh me dijo: 'Levántate, vete al Éufrates y retira el cinturón que te mandé esconder allí'.


Lámed. ¡Vosotros, todos los que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor como el dolor que me atormenta, con el que Yahveh me afligió el día de su ardiente ira!


Encapotaré los cielos cuando te extingas, oscureceré las estrellas; cubriré de nubarrones el sol la luna no dará su resplandor.


Como un pastor cuida de su rebaño cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas, así cuidaré yo de mis ovejas y las recogeré de todos los lugares por donde andan dispersas en día de nubes y de oscuridad.


Avanzarás, llegarás como un huracán, serás como un nublado que cubre la tierra, tú y tus hordas y muchos pueblos contigo.'


'En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe, el defensor de los hijos de tu pueblo; será un tiempo de angustia, cual no lo ha habido desde que existen las naciones hasta entonces. En aquel tiempo se salvará tu pueblo, todos los que estén inscritos en el libro.


Cumplió las palabras que había pronunciado contra nosotros y contra los jueces que nos juzgaron, y envió sobre nosotros una calamidad tan grande como no ha habido otra igual bajo el cielo, como fue la que se verificó en Jerusalén.


Porque subió contra mi tierra un pueblo poderoso e innumerable. Sus dientes son dientes de león tiene quijadas de leona.


Os compensaré por los años en que os devoraron el saltamontes y la langosta, la caballeta y el grillo, mi gran ejército que envié contra vosotros.


como estrépito de carros que rebotan en las cumbres de los montes, como el crepitar del fuego que devora la paja, como pueblo aguerrido dispuesto al combate.


El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que venga el día de Yahveh, grande y terrible.


Mirad que es Él quien forma las montañas y crea el viento, quien descubre al hombre su designio, quien hace la aurora y las tinieblas, quien camina por las cumbres de la tierra. Yahveh, Dios Sebaot, es su nombre.


¡Silencio ante el Señor Yahveh, porque el día de Yahveh está cerca! Sí; Yahveh ha preparado un sacrificio, ha consagrado a sus invitados.


Aquel día no habrá frío y hielo.


Porque entonces será la angustia tan grande como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás.


Porque serán aquellos días de tal angustia como no la ha habido semejante desde el principio de la creación que Dios creó hasta ahora, ni la habrá.


Recuerda los días de antaño, repasa los años de edad en edad. Pregunta a tu padre, y él te contará; a tus ancianos, y ellos te hablarán.


Ahora bien, vosotros no os habéis acercado a realidades palpables: fuego ardiente, tinieblas, torbellino,


olas furiosas del mar que arrojan la espuma de su desvergüenza, estrellas fugaces a las que está reservada para siempre la lobreguez de las tinieblas.


Abrió el pozo del abismo y subió del pozo una humareda como la humareda de un gran horno. El sol y el aire quedaron oscurecidos por el humo del pozo.