Le suplicó, y Dios accedió, oyó su oración y le hizo volver a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Yahveh es Dios.
Job 36:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si ellos escuchan y son dóciles, acaban sus días con felicidad y sus años llenos de dicha. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si oyeren, y le sirvieren, Acabarán sus días en bienestar, Y sus años en dicha. Biblia Nueva Traducción Viviente »Si escuchan y obedecen a Dios, serán bendecidos con prosperidad por el resto de su vida. Todos sus años serán agradables. Biblia Católica (Latinoamericana) Si escuchan y lo sirven,
acabarán felices sus días,
y sus años, con toda tranquilidad. La Biblia Textual 3a Edicion Si escuchan y se someten, Sus días acaban en prosperidad, Y sus años en delicias. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Si obedecen y le sirven, acabarán sus días en prosperidad, y sus años en contentamiento. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Si ellos aceptan obedecerlo, pasan el resto de su vida felices y con gran prosperidad; |
Le suplicó, y Dios accedió, oyó su oración y le hizo volver a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Yahveh es Dios.
Yahveh bendijo la nueva vida de Job más aún que la primera. Job llegó a poseer catorce mil ovejas y seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
Tú me has dado a conocer caminos de vida: contigo, la alegría hasta la hartura; a tu diestra, delicias sempiternas.
Pero quien me escucha morará seguro, vivirá tranquilo, sin miedo a la desdicha.
Ahora, pues, enmendad vuestra conducta y vuestras obras y escuchad la voz de Yahveh, vuestro Dios, para que Yahveh se arrepienta del mal que ha predicho contra vosotros.
sino que sólo les impuse este precepto: 'Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo y andad por el camino que os señale para que os vaya bien'.
Pero gracias a Dios que, después de haber sido esclavos del pecado, os habéis sometido de corazón a la forma de doctrina a la que fuisteis entregados.
En tu angustia, cuando todas estas cosas te sobrevengan en los tiempos venideros, te volverás a Yahveh, tu Dios, y escucharás su voz.
Porque el entrenamiento corporal para poco sirve; en cambio, la religión para todo sirve, ya que trae consigo promesa de vida: de la presente y de la futura.
Por la fe Abrahán obedeció cuando se le llamó para ir a un lugar que iba a recibir en herencia, y salió sin saber adónde iba.
Habéis disfrutado en la tierra, os habéis entregado al placer, habéis cebado vuestros corazones para el día de la matanza.
Por todo cuanto se glorificó y se entregó al lujo, dadle otro tanto de tormento y llanto. Porque dice en su corazón: 'Estoy sentada como reina, no soy viuda y jamás veré el llanto'.