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Jeremías 5:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Escalad sus terrazas y destruid, dadle el golpe de gracia; arrancad sus mugrones, pues no son de Yahveh.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Escalad sus muros y destruid, pero no del todo; quitad las almenas de sus muros, porque no son de Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Vayan por las hileras de los viñedos y destruyan las vides, pero dejen algunas con vida. Arranquen los sarmientos de las vides, porque esta gente no pertenece al Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Vengan, naciones, y escalen las murallas de mi pueblo, destruyan, pero no terminen con mi viña, córtenle esos sarmientos, ya que no son los que plantó Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

¡Escalad sus muros y destruid!, pero no la destruyáis del todo.° ¡Arrancad sus sarmientos, Porque no son de YHVH!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Escalad sus muros, y destruid; mas no hagáis consumación: quitad las almenas de sus muros, porque no son de Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»La gente de Israel y de Judá me traicionó, y ya no es mi pueblo. ¡Que los invada el enemigo! ¡Que les cause grandes daños! Pero no permitiré que los destruya del todo. Juro que así será.

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Otras versiones



Jeremías 5:10
24 Referencias Cruzadas  

Se apoderó de las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.


En efecto, Dios mandó contra ellos al rey de los caldeos, quien mató a filo de espada a los mejores dentro del recinto del santuario, sin perdonar a jóvenes ni a doncellas, a ancianos ni a encanecidos. Dios los entregó a todos en sus manos.


Yo te había plantado como cepa escogida, toda ella de semilla genuina. ¿Cómo, pues, para mí te has cambiado en sarmientos silvestres de viña bastarda?


mirad que yo mando a buscar a todas las tribus del norte -oráculo de Yahveh- y a Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi siervo, y las traeré contra este país y sus habitantes y contra todas estas naciones de su entorno, los entregaré al exterminio y haré de ellos horror, rechifla y ruinas perpetuas.


Pues contigo estoy yo -oráculo de Yahveh- para salvarte, porque voy a exterminar a todas las naciones adonde te dispersé. Sólo a ti no te exterminaré, aunque te castigaré según tu merecido, pues impune del todo no te dejaré.


Los caldeos prendieron fuego al palacio real y a las casas de la población y derribaron las murallas de Jerusalén.


Pues así dice Yahveh: 'Todo el país será un desierto; voy a darle el golpe de gracia'.


No temas, siervo mío Jacob -oráculo de Yahveh-, pues contigo estoy yo, porque haré exterminio de todas las naciones adonde te dispersé. Sólo a ti no exterminaré, aunque te castigaré según tu merecido, pues impune del todo no te dejaré.


Porque me han sido totalmente desleales la casa de Israel y la casa de Judá -oráculo de Yahveh-.


Sin embargo, aun en aquellos días -oráculos de Yahveh-, no os exterminaré por completo.


¿No voy a castigar estas cosas? -oráculo de Yahveh-. Y de una nación como ésta, ¿no he de vengarme?


Pero preservaré de la espada, del hambre y de la peste a un pequeño número de entre ellos, para que cuenten todas sus abominaciones en las naciones adonde vayan, y sepan que yo soy Yahveh''.


O si yo trajera una espada contra ese país y dijera: 'Una espada pasará por el país y exterminaré de él a hombres y animales',


Y dijo Yahveh: 'Llámalo 'No-mi-pueblo', porque ni vosotros sois mi pueblo ni yo soy vuestro Dios'.


Mirad que los ojos del Señor Yahveh están puestos en el reino pecador: lo exterminaré de la superficie de la tierra. Pero no exterminaré por completo a la casa de Jacob -oráculo de Yahveh-.


Entonces el rey se enfureció y, enviando sus tropas, acabó con aquellos asesinos y les incendió la ciudad.