Jeremías 4:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pues así dice Yahveh a los hombres de Judá y Jerusalén: 'Roturad vuestro barbecho y no sembréis entre espinas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos. Biblia Nueva Traducción Viviente Esto dice el Señor a la gente de Judá y de Jerusalén: «¡Pasen el arado por el terreno endurecido de sus corazones! No desperdicien la buena semilla entre los espinos. Biblia Católica (Latinoamericana) Porque así habla Yavé a los hombres de Judá y de Jerusalén: 'Aren profundamente sus campos para que no siembren en la maleza. La Biblia Textual 3a Edicion Porque así dice YHVH a los varones de Judá y a Jerusalem: Arad para vosotros en tierra virgen y no sembréis entre espinos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis entre espinos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios les dijo a los habitantes de Judá y de Jerusalén: «Preparen su corazón para recibir mi mensaje. Cumplan el pacto que hice con ustedes, pero cúmplanlo en verdad. Mi mensaje es como una semilla; ¡no la siembren entre espinos! Si siguen haciendo lo malo, mi enojo se encenderá como un fuego y nadie podrá apagarlo. |
pero el año séptimo la dejarás descansar, en barbecho, para que coman los indigentes de tu pueblo, y lo sobrante se lo coman las bestias del campo. Lo mismo harás con tu viña y tu olivar.
Sembrad en justicia, cosechad en amor; roturad el barbecho, pues es tiempo de buscar a Yahveh, hasta que venga y os enseñe la justicia.
Lo sembrado entre zarzas figura al que oye la palabra; pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y no da fruto.
Otra parte cayó entre zarzas; y como las zarzas también crecieron, la ahogaron.
Otro poco cayó entre zarzas, y como las zarzas también crecieron, lo ahogaron sin que pudiera dar fruto.
Lo que cayó entre zarzas son los que oyeron; pero con las preocupaciones y las riquezas y los placeres de la vida, se van ahogando y no llegan a madurar.
Otro poco cayó en medio de las zarzas; y cuando las zarzas crecieron juntamente, lo ahogaron.