La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 22:24 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por mi vida -oráculo de Yahveh- que aunque Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, fuera anillo de sello en mi mano derecha, sin vacilar me lo arrancaría.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Vivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacim rey de Judá fuera anillo en mi mano derecha, aun de allí te arrancaría.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

»Tan cierto como que yo vivo —dice el Señor—, te abandonaré, Joaquín, hijo de Joacim, rey de Judá. Aunque fueras el anillo con mi sello oficial en mi mano derecha, te arrancaría.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Por mi vida, dice Yavé, aunque Jeconías, hijo de Joaquim, rey de Judá, fuese un anillo en mi mano derecha, lo arrancaría de allí!

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

¡Vivo Yo!, dice YHVH, que aunque Conías° ben Joacim, rey de Judá, fuera anillo de sellar en mi diestra, aun de allí te arrancaría.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Vivo yo, dice Jehová, que si Conías, hijo de Joacim, rey de Judá, fuese el anillo en mi mano derecha, aun de allí te arrancaría.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Dios le dio este mensaje a Joaquín: «Tú eres hijo de Joacín, y ahora reinas en Judá. Aunque te quiero mucho, juro que te expulsaré de aquí.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 22:24
16 Referencias Cruzadas  

Entonces Jeconías, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia, así él como su madre, sus servidores, sus jefes y sus eunucos. El rey de Babilonia lo hizo prisionero en el año octavo de su reinado.


Llevó cautivo a Babilonia a Jeconías; también se llevó cautivos, de Jerusalén a Babilonia, a la madre del rey, a las mujeres del rey, a sus eunucos y a los personajes importantes del país.


Los hijos de Joaquín fueron Jeconías y Sedecías.


Dieciocho años tenía Jeconías cuando comenzó a reinar y reinó tres meses y diez días en Jerusalén. Hizo lo que es malo a los ojos de Yahveh.


Ponme de sello sobre tu corazón, como sello en tu brazo, pues fuerte es el amor como la muerte, y fiera la pasión como el seol. Sus ardores son rayos de una hoguera, una llama divina.


Mira: en las palmas de mis manos te llevo grabada, tus murallas están siempre ante mí.


Di al rey y a la reina madre: Sentaos más abajo, porque cayó de vuestra cabeza vuestra gloriosa corona.


¿Es cosa vil, quebrada, este hombre, Jeconías, o un vaso que nadie quiere? ¿Por qué son echados, él y su estirpe, y expulsados a un país que no conocen?


Pues así dice Yahveh acerca de la casa del rey de Judá: Un Galaad eres para mí, una cumbre del Líbano; pero haré de ti un desierto, como las ciudades no habitadas.


Yahveh me hizo ver dos cestas de higos colocadas delante del templo de Yahveh. Fue después de haber deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, a los príncipes de Judá, a los herreros y cerrajeros, y haberlos llevado de Jerusalén a Babilonia.


Y también haré que vuelvan a este lugar Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y todos los deportados de Judá que fueron a Babilonia -oráculo de Yahveh-, pues voy a romper el yugo del rey de Babilonia'.


después de haber salido de Jerusalén el rey Jeconías, la reina madre, los eunucos, los príncipes de Judá y de Jerusalén, los herreros y los cerrajeros,


Sedecías, el hijo de Josías a quien Nabucodonosor, rey de Babilonia, había proclamado rey en el país de Judá, sucedió en el trono a Jeconías, hijo de Joaquín.


En aquel día -oráculo de Yahveh Sebaot- te tomaré a ti, Zorobabel, hijo de Sealtiel, siervo mío -oráculo de Yahveh-, y te haré mi anillo de sello, porque te he elegido' -oráculo de Yahveh Sebaot-.