La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 15:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste para ser hombre de discusión y de discordia para todo el mundo! Ni presté ni me prestaron, pero todos me maldicen.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra! Nunca he dado ni tomado en préstamo, y todos me maldicen.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Luego dije: —¡Qué aflicción tengo, madre mía! ¡Oh, si hubiera muerto al nacer! En todas partes me odian. No soy un acreedor que pretende cobrar ni un deudor que se niega a pagar; aun así todos me maldicen.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Ay de mí, ¡madre mía!, ¿por qué me diste a luz? Soy hombre que trae líos y contiendas a todo el país. No les debo dinero, ni me deben; ¡pero todos me maldicen!'

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

¡Ay de mí, madre mía, Que me concebiste varón de contienda, Varón de discordia para toda esta tierra! Ni he prestado ni me han prestado, Pero cada uno de ellos me maldice.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¡Ay de mí, madre mía, que me has engendrado hombre de contienda y hombre de discordia a toda la tierra! Nunca les di a logro, ni lo tomé de ellos; y todos me maldicen.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Jeremías dijo: «¡Sufro mucho, madre mía! ¡Mejor no hubiera yo nacido! A nadie le hice daño, pero todos me maldicen y me acusan de rebelde.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 15:10
32 Referencias Cruzadas  

Ajab dijo a Elías: '¡Otra vez a mi encuentro mi enemigo!'. Él le respondió: 'Sí; otra vez a tu encuentro. Por haberte vendido para hacer el mal a los ojos de Yahveh,


El rey de Israel respondió a Josafat: 'Queda todavía un hombre por medio del cual se puede consultar a Yahveh; pero yo siento aversión hacia él, porque nunca me profetiza bienes, sino solamente males. Es Miqueas, hijo de Yimlá'. Josafat le dijo: 'No hable el rey así'.


¡Que maldigan, con tal que tú bendigas! Surgen ellos para ir a la vergüenza, y tu siervo tendrá su regocijo.


que no da por usura su dinero y no acepta soborno en mal del inocente. Quien cumpliere estas cosas jamás perecerá.


Me consumo de gritar, mi garganta está ardiendo, y mis ojos languidecen, en la espera de mi Dios.


Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás a la puesta del sol,


Como pájaro que aletea y golondrina que vuela, así la maldición gratuita no tiene consistencia.


Pues te pongo frente a este pueblo como muro de bronce inquebrantable: te combatirán, pero no te podrán; pues contigo estoy yo para salvarte y librarte -oráculo de Yahveh-.


No le exijas intereses ni recargos, antes bien, teme a tu Dios, y deja que tu hermano viva contigo.


No le prestarás dinero con interés ni impondrás recargo a sus alimentos.


¿Por qué me muestras la iniquidad y me descubres la desgracia? Me pones delante pillaje y violencia; surgen disputas y discordias.


Entonces os entregarán al tormento y os matarán y seréis odiados por todos los pueblos a causa de mi nombre.


Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen:


Simeón los bendijo; luego le dijo a María, su madre: 'Mira: éste está puesto para caída y resurgimiento de muchos en Israel, y para señal que será objeto de contradicción -


Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien y cuando os excluyan, os insulten y proscriban vuestro nombre como maldito por causa del Hijo del hombre.


Sólo deseamos oír de tus labios lo que sientes. Porque lo que sabemos de esta secta es que en todas partes se la contradice'.