pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus labios.
Hechos 2:47 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 alababan a Dios y tenían el favor de todo el pueblo. Y el Señor agregaba día tras día a la comunidad a los que obtenían la salvación. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. Biblia Nueva Traducción Viviente todo el tiempo alabando a Dios y disfrutando de la buena voluntad de toda la gente. Y cada día el Señor agregaba a esa comunidad cristiana los que iban siendo salvos. Biblia Católica (Latinoamericana) Alababan a Dios y se ganaban la simpatía de todo el pueblo; y el Señor agregaba cada día a la comunidad a los que quería salvar. La Biblia Textual 3a Edicion alabando a Dios, y teniendo gracia hacia todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía al número° los que iban siendo salvos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Juntos alababan a Dios, y todos en la ciudad los querían. Cada día el Señor hacía que muchos creyeran en él y se salvaran. De ese modo, el grupo de sus seguidores se iba haciendo cada vez más grande. |
pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus labios.
Y Jesús iba progresando en sabiduría, estatura y gracia ante Dios y los hombres.
La mano del Señor estaba con ellos y fue grande el número de los que, abrazando la fe, se convirtieron al Señor.
pues era un hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y se agregó al Señor una gran muchedumbre.
Al oír esto, los gentiles se alegraban y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron cuantos estaban destinados a vida eterna.
En Iconio entraron, como de costumbre, en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que abrazó la fe una gran muchedumbre, tanto de judíos como de griegos.
Después de evangelizar aquella ciudad y haber ganado numerosos discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía,
Así, pues, las iglesias se afirmaban en la fe y su número aumentaba de día en día.
Muchos, pues, de entre ellos abrazaron la fe y, entre los griegos, mujeres distinguidas y no pocos hombres.
porque esta promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos cuantos, estando lejos, el Señor nuestro Dios se dignare llamar'.
Los que aceptaron su palabra se bautizaron. Y se les agregaron aquel día cerca de tres mil personas.
Ellos, reiterando sus amenazas, los soltaron. No encontraban manera de castigarlos por causa del pueblo, ya que todos glorificaban a Dios por lo sucedido;
Los apóstoles daban, con gran fortaleza, testimonio de la resurrección del Señor Jesús y gozaban todos ellos de gran estimación.
Pero muchos de los que oyeron el discurso abrazaron la fe y llegó su número, contando sólo los hombres, a unos cinco mil.
Por aquellos días, al aumentar el número de los discípulos, surgieron quejas de los helenistas contra los hebreos, porque a sus viudas no se les prestaba suficiente atención en la asistencia cotidiana.
La palabra de Dios se propagaba y el número de discípulos se multiplicaba extraordinariamente en Jerusalén, e incluso una gran multitud de sacerdotes abrazaban la fe.
La Iglesia, mientras tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría, se edificaba y caminaba en el temor del Señor y crecía con la consolación del Espíritu Santo.
Quien sirve a Cristo de este modo es agradable a Dios y obtiene la aprobación de los hombres.
Y a los que de antemano destinó, también los llamó, y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.
Isaías, por su parte, clama en favor de Israel: Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, sólo un resto será salvo;
De hecho, la palabra de la cruz es una necedad para los que están en vías de perdición; mas para los que están en vías de salvación, para nosotros, es poder de Dios.