guísala como a mí me gusta y tráemela para que la coma y te bendiga antes de morir'.
Génesis 48:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Respondió José a su padre: 'Son mis hijos; los que me ha dado Dios aquí'. Y le dijo: 'Acércamelos para que los bendiga'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora a mí, y los bendeciré. Biblia Nueva Traducción Viviente —Sí —le dijo José—, estos son los hijos que Dios me ha dado aquí en Egipto. Y Jacob dijo: —Acércalos más a mí, para que pueda bendecirlos. Biblia Católica (Latinoamericana) José le respondió: 'Estos son mis hijos, los que Dios me ha dado aquí. Y le dijo: 'Acércalos, por favor, y los bendeciré. La Biblia Textual 3a Edicion Y José respondió a su padre: Son mis hijos, que ’Elohim me dio aquí. Le dijo: Acércamelos para que los bendiga. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora a mí, y los bendeciré. Biblia Traducción en Lenguaje Actual José le respondió: —Son los hijos que Dios me ha dado aquí en Egipto. Como Jacob ya no podía ver bien por causa de su edad, le pidió a José: —Acércamelos. Voy a bendecirlos. José los acercó a su padre, y él los besó y los abrazó. |
guísala como a mí me gusta y tráemela para que la coma y te bendiga antes de morir'.
Jacob se enfadó con Raquel y le dijo: '¿Estoy yo acaso en lugar de Dios, que te ha negado el fruto del seno?'.
Alzó Esaú los ojos, vio a las mujeres y los hijos y preguntó: '¿Quiénes son estos que vienen contigo?'. Contestó: 'Son los hijos con que Yahveh ha favorecido a tu siervo'.
Éstas son las tribus de Israel: doce en total. Y esto fue lo que les dijo su padre, cuando bendijo a cada una con una bendición especial.
Todos ellos eran hijos de Hemán, vidente del rey, que a las palabras de Dios hacía resonar la trompeta. Dios había dado a Hemán catorce hijos y tres hijas.
En verdad son los hijos heredad del Señor, y los frutos del vientre son una recompensa.
Aquí estoy yo y mis hijos, los que Yahveh me ha dado, como señales y portentos en Israel, de parte de Yahveh Sebaot, que habita en el monte Sión.
Ésta es la bendición con que Moisés, hombre de Dios, bendijo, antes de su muerte, a los israelitas.
Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José y se prosternó, apoyándose en la punta de su vara.
Sucedió, pues, con el correr de los días que Ana concibió y dio a luz un hijo al que impuso el nombre de Samuel, porque se dijo: 'Se lo he pedido a Yahveh'.
Yo le supliqué tener este niño, y Yahveh me ha concedido la petición que le hice.