Pero el varón de Dios replicó al rey: 'Aunque me des la mitad de tu casa, no iré contigo, ni comeré pan ni beberé agua en este lugar;
Génesis 14:23 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 para atestiguar que no tomaré nada tuyo, ni un hilo, ni una correa de sandalia, para que no digas: 'Yo enriquecí a Abrán. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; Biblia Nueva Traducción Viviente que no tomaré nada de lo que a ti te pertenece, ni un simple hilo ni la correa de una sandalia. De otro modo, podrías decir: “Yo soy quien enriqueció a Abram”. Biblia Católica (Latinoamericana) para jurar que no tomaré una hebra de hilo, ni el cordón de un zapato, ni cosa alguna que te pertenezca. Así tú no podrás decir: 'Abram se hizo rico a costa mía. La Biblia Textual 3a Edicion que de todo lo que es tuyo no tomaré ni un hilo ni una correa de sandalia, para que no digas: yo enriquecí a Abram, Biblia Reina Valera Gómez (2023) que desde un hilo hasta la correa de un calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; Biblia Traducción en Lenguaje Actual que no voy a aceptar nada de lo que es tuyo. No tomaré ni un hilo, ni la correa de una sandalia, para que nunca digas que tú me hiciste rico. |
Pero el varón de Dios replicó al rey: 'Aunque me des la mitad de tu casa, no iré contigo, ni comeré pan ni beberé agua en este lugar;
Pero él respondió: '¡Por vida de Yahveh, a quien sirvo, que no lo aceptaré!'. Y por más que insistió para que lo aceptara, él lo rehusó.
Entonces Guejazí, criado de Eliseo, el varón de Dios, se dijo: 'Realmente mi señor ha estado demasiado comedido con ese arameo Naamán, al no aceptar de su mano lo que le traía. ¡Por vida de Yahveh, que voy a salir corriendo tras él, a ver si puedo conseguir algo!'.
el que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia'.
Pero tampoco ahora, que estoy a punto de visitaros por tercera vez, os seré una carga. Pues no busco vuestras cosas, sino a vosotros mismos. No son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos.
No os dejéis arrastrar por la codicia y contentaos con lo que tenéis. Pues él ha dicho: No te dejaré ni te abandonaré.