Filipenses 3:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Guardaos de los perros; guardaos de los malos obreros; guardaos de la falsa circuncisión! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuídense de esos «perros», de esa gente que hace lo malo, esos mutiladores que les dicen que deben circuncidarse para ser salvos. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Cuídense de los perros, cuídense de los obreros malos, cuídense de los que se hacen incisiones! La Biblia Textual 3a Edicion Guardaos° de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de la mutilación.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de la concisión. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Cuídense de esa gente despreciable y malvada, que los quiere circuncidar! |
Mi garganta está, como una teja, seca y mi lengua, pegada al paladar: me has reducido a polvo inanimado.
Y tú, Señor, no te tengas a distancia; mi socorro, ven presto a mi asistencia.
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces.
No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas y luego se revuelvan y os despedacen a mordiscos.
Porque no es judío el que lo es en lo externo, ni es circuncisión la que se ve en lo externo, en la carne.
Porque esos tales son falsos apóstoles, obreros engañosos, disfrazados de apóstoles de Cristo.
Porque vosotros, hermanos, fuisteis llamados a la libertad. Solamente que esta libertad no dé pretexto a la carne; sino al contrario, poneos, por medio del amor, los unos al servicio de los otros.
Si, pues, os mordéis y os devoráis mutuamente, estad atentos, no sea que os destruyáis unos a otros.
Porque en Cristo Jesús nada valen ni la circuncisión ni la no circuncisión, sino la fe que actúa por medio del amor.
cuyo término es la perdición, cuyo Dios es el vientre y cuya gloria se funda en sus vergüenzas. Estos tales centran su atención en lo terreno.
Pues la verdadera circuncisión somos nosotros, los que practicamos el culto según el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, y no ponemos nuestra confianza en la carne,
manteniendo la fe y la sana conciencia. Por haber renunciado a ella, algunos han naufragado en la fe,
Profesan conocer a Dios, pero con sus obras lo niegan: son seres abominables, rebeldes e incapaces de nada bueno.
En ellos se cumple aquello del acertado proverbio: Perro que vuelve a su vómito. Y también: 'Cerda lavada que vuelve a revolcarse en el cieno'.
Se han infiltrado, en efecto, algunos hombres impíos, inscritos ya desde antiguo para este juicio, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y que niegan al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo.
'Conozco tu tribulación y tu pobreza -aunque eres rico- y la maledicencia que proviene de los que dicen ser judíos y no lo son, sino sinagoga de Satanás.
Pero los cobardes, los incrédulos, los culpables de abominación, los homicidas, los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros, compartirán el lago que arde con fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte'.
Fuera quedarán los perros, los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira'.
Mira: voy a entregarte algunos de la sinagoga de Satanás, que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. Los voy a obligar a que vengan y se postren a tus pies, y sepan que te amo.