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Filemón 1:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Sí, hermano, que saque yo algún provecho de ti en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!

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Biblia Reina Valera 1960

Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Sí, mi hermano, te ruego que me hagas este favor por amor al Señor. Dame ese ánimo en Cristo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Vamos, hermano, espero de ti este servicio en el Señor; reconfórtame en Cristo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Sí, hermano, que yo me beneficie° de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Mesías.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Sí, hermano, góceme yo de ti en el Señor; recrea mis entrañas en el Señor.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Hermano Filemón, hazme este favor, pero no lo hagas por mí, sino por tu amor al Señor. Tú y yo somos hermanos: ¡dame esa tranquilidad!

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Filemón 1:20
14 Referencias Cruzadas  

y han tranquilizado mi espíritu y el vuestro. Estadles, pues, reconocidos.


Porque si yo os entristezco, ¿quién me va a alegrar a mí, como no sea aquel a quien causé un disgusto?


Por esto hemos recibido tanto consuelo. Y nuestro consuelo se nos aumentó mucho más con la alegría de Tito, cuyo espíritu quedó tranquilizado ante la actitud de todos vosotros.


Dios me es testigo de cuántos deseos tengo, en las entrañas de Cristo Jesús, de estar con todos vosotros.


Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, gozo y corona mía, permaneced así firmes en el Señor, queridos.


Ahora te lo devuelvo, es decir, te devuelvo a quien es mi propio corazón.


Tuve, en efecto, mucho gozo y consuelo a causa de tu caridad, ya que por tu medio, hermano, han recibido alivio los corazones del pueblo santo.


Confiad en quienes os dirigen y obedecedles, pues ellos velan por vuestras almas sabiendo que tienen que rendir cuentas. Así esto será para ellos tarea gozosa, y no llena de angustia, lo cual sería perjudicial para vosotros.


Si uno tiene bienes del mundo y viendo que su hermano pasa necesidad le cierra sus entrañas, ¿cómo permanece en él el amor de Dios?


No tengo mayor alegría que ésta: oír que mis hijos andan en la verdad.