Por sí mismo el Señor dará los bienes y nuestra tierra hará el don de sus cosechas.
Ezequiel 36:30 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Multiplicaré el fruto de los árboles y los productos del campo, para que no tengáis que soportar más el oprobio del hambre entre las naciones. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones. Biblia Nueva Traducción Viviente Les daré abundantes cosechas de sus árboles frutales y sus campos, y nunca más las naciones vecinas podrán burlarse de su tierra a causa de las hambrunas. Biblia Católica (Latinoamericana) Multiplicaré los frutos de los árboles y los productos del campo; ya no serán más humillados por el hambre en presencia de las demás naciones. La Biblia Textual 3a Edicion Y multiplicaré el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis el oprobio del hambre entre las naciones. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones. |
Por sí mismo el Señor dará los bienes y nuestra tierra hará el don de sus cosechas.
Vienen y exultan en la cima de Sión, afluyen a los bienes de Yahveh, al trigo, al vino y al aceite, a los corderos y a las vacas. Su alma será como jardín regado, y ya no volverán a languidecer.
Las sacaré de los pueblos, las reuniré de los países, las traeré a su tierra y las apacentaré en los montes de Israel, en los valles y en todas las praderas del país.
Las apacentaré en buenos pastos; en los montes de Israel tendrán sus dehesas; sestearán allí, en buenas dehesas, y pacerán jugosos pastos en los montes de Israel.
El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos y vivirán sin temor en su país. Sabrán que yo soy Yahveh cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre de la mano de quienes los esclavizan.
Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: 'Perdona, Yahveh, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, para que se burlen de ellos las naciones. ¿Por qué habrían de decir los pueblos: dónde está su Dios?'.
Yahveh respondió y dijo a su pueblo: 'Heme aquí. Yo os enviaré el trigo, el mosto y el aceite, y os hartaréis con ello. No os entregaré más al oprobio de las naciones.
Comeréis cuanto queráis, hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Yahveh, vuestro Dios, que hizo en favor vuestro maravillas. Nunca más será mi pueblo abochornado.
La tierra dará su fruto, y vosotros comeréis hasta saciaros y habitaréis seguros en ella.
os mandaré la lluvia a su tiempo, la tierra rendirá sus productos y los árboles del campo darán su fruto.