Moisés y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: 'Así habla Yahveh, Dios de los hebreos: '¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí? Deja ir a mi pueblo para que me rinda culto.'
Éxodo 7:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y le dirás: 'Yahveh, el Dios de los hebreos, me ha mandado a ti para decirte: deja partir a mi pueblo para que me rinda culto en el desierto, ya que hasta el presente te has desentendido. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y dile: Jehová el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. Biblia Nueva Traducción Viviente Luego anúnciale lo siguiente: “El Señor, Dios de los hebreos, me envió a decirte: ‘Deja ir a mi pueblo para que me adore en el desierto’. Hasta ahora te has negado a escucharlo; Biblia Católica (Latinoamericana) Le dirás esto: 'Yavé, el Dios de los hebreos, me ha mandado decirte que dejes salir a su pueblo, para que le rinda culto en el desierto. Pero hasta ahora no has escuchado. La Biblia Textual 3a Edicion y dile: YHVH, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decir: Deja partir a mi pueblo para que me sirvan en el desierto. He aquí no has obedecido hasta ahora. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y dile: Jehová Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Allí le darás este mensaje: “El Dios de los israelitas, a quien yo represento, me envía a decir a Su Majestad que nos deje salir para que vayamos a adorarlo en el desierto. Como hasta ahora usted no ha querido obedecer, |
Moisés y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: 'Así habla Yahveh, Dios de los hebreos: '¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí? Deja ir a mi pueblo para que me rinda culto.'
Al obstinarse el Faraón en no dejarnos ir, mató Yahveh a todos los primogénitos en tierra de Egipto, desde los primogénitos de los hombres hasta los primogénitos del ganado. Por eso ofrezco yo en sacrificio a Yahveh todos los machos primogénitos, y rescato todos los primogénitos de entre mis hijos.
Cuando anunciaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, su corazón y el de sus siervos se volvió contra el pueblo, diciendo: '¿Qué es lo que hemos hecho dejando salir a Israel, de modo que ya no nos sirva más?'.
Le respondió: 'Yo estaré contigo; y ésta será la señal de que yo te he enviado: cuando tú hayas sacado al pueblo fuera de Egipto, rendiréis culto a Dios en esta montaña'.
Dijo Moisés a Dios: 'Sí; yo iré a los israelitas y les diré: 'El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros'. Pero, si me preguntan cuál es su nombre, ¿qué les responderé?'.
Ellos escucharán tu palabra, y tú, con los ancianos de Israel, irás al rey de Egipto, y le diréis: 'Se nos ha aparecido Yahveh, el Dios de los hebreos. Por tanto, deja que vayamos camino de tres días por el desierto para ofrecer sacrificios a Yahveh, nuestro Dios'.
Dirás entonces al Faraón: 'Así ha hablado Yahveh: 'Israel es mi hijo, mi primogénito.
Yo te digo: deja salir a mi hijo para que me dé culto; pero como tú te niegas a dejarlo partir, yo mataré a tu hijo, a tu primogénito''.
El Faraón no os escuchará; y entonces pondré yo mi mano sobre Egipto y sacaré del país de Egipto a mis huestes, a mi pueblo, a los israelitas, con durísimos castigos.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Di a Aarón: 'Extiende tu mano con el cayado sobre los ríos, sobre los canales y charcas, y haz que suban ranas sobre la tierra de Egipto''.
Yahveh lo hizo así, y un pesado enjambre de tábanos penetró en la casa del Faraón, en la de sus servidores y en todo el país de Egipto, y la tierra fue asolada por los tábanos.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Levántate temprano, preséntate al Faraón y dile: 'Esto dice Yahveh, Dios de los hebreos: deja partir a mi pueblo, para que me rinda culto.
Yo lo he suscitado en justicia y allano todos sus caminos. Él reconstruirá mi ciudad y pondrá en libertad mis cautivos sin rescates ni recompensas', dice Yahveh Sebaot.
Así dice Yahveh Sebaot: 'Están oprimidos los hijos de Israel, y con ellos los hijos de Judá. Todos los que los deportaron los retienen, se niegan a soltarlos.