En la construcción del templo se empleaban piedras talladas ya en la misma cantera, de suerte que, durante la construcción del templo, no se oía ruido de martillos, cinceles ni instrumento alguno de hierro.
Éxodo 20:25 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si me eriges un altar de piedra, no lo construirás con piedras labradas, porque, al dar con tu cincel en la piedra, la profanas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo profanarás. Biblia Nueva Traducción Viviente Si usan piedras para construir un altar, que sean piedras enteras y en su forma original. No den forma a las piedras con ninguna herramienta, pues eso haría que el altar fuera indigno de un uso santo. Biblia Católica (Latinoamericana) Si me haces un altar de piedra, no serán piedras labradas, porque al trabajarlas con el hierro quedarían profanadas. La Biblia Textual 3a Edicion Y si me haces altar de piedras, no lo construirás con piedra labrada,° pues si alzas sobre él tu cincel, lo profanarás. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y si me haces un altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzas tu herramienta sobre él, lo profanarás. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Cuando quieran hacerme un altar de piedra, no corten las piedras con ninguna herramienta, sino úsenlas tal como las encuentren. Si las cortan con herramientas, dejarán de ser apropiadas para un altar. |
En la construcción del templo se empleaban piedras talladas ya en la misma cantera, de suerte que, durante la construcción del templo, no se oía ruido de martillos, cinceles ni instrumento alguno de hierro.
Me levantarás un altar de tierra y ofrecerás en él tus holocaustos y sacrificios de comunión, tu ganado menor y mayor. En todo lugar donde yo conmemore mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.
Moisés escribió todas las palabras de Yahveh y, levantándose de madrugada, alzó al pie de la montaña un altar y doce estelas, por las doce tribus de Israel.
Para el holocausto había, además, cuatro mesas de piedra tallada, de codo y medio de longitud, codo y medio de anchura y un codo de altura. Sobre ellas se colocaban los instrumentos con que se inmolaban los holocaustos y los sacrificios.
conforme a lo que había ordenado Moisés, siervo de Yahveh, a los israelitas, según está escrito en el libro de la ley de Moisés: un altar de piedras sin labrar, que no hayan sido trabajadas con instrumento de hierro; y ofrecieron sobre él holocaustos a Yahveh y sacrificios de comunión.