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Éxodo 19:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa'. Éstas son las palabras que dirás a los israelitas'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Ustedes serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa”. Este es el mensaje que debes transmitir a los hijos de Israel».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

pero los tendré a ustedes como un reino de sacerdotes, y una nación que me es consagrada.

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La Biblia Textual 3a Edicion

y vosotros me seréis un reino de sacerdotes° y una nación santa.° Estas son las palabras que hablarás a los hijos de Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Ustedes serán mis sacerdotes ante todo el mundo, y se apartarán de todo para servirme solo a mí».

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Otras versiones



Éxodo 19:6
37 Referencias Cruzadas  

Por otra parte, tu siervo está en medio del pueblo que tú elegiste y que es tan numeroso que no se puede contar ni calcular su muchedumbre.


ya que tú los separaste como heredad tuya de entre todos los pueblos de la tierra, conforme declaraste por medio de tu siervo Moisés, cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, ¡oh Señor Yahveh!'.


Tú has establecido a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre, de forma que tú, Yahveh, seas su Dios.


fue Judá su santuario, Israel su tierra de dominio.


Y dijo: 'Si escuchas de veras la voz de Yahveh, tu Dios, y haces lo que es recto a sus ojos; si prestas oído a sus mandatos y si guardas todas sus leyes, no te enviaré ninguna de las enfermedades con que he afligido a Egipto, porque yo soy Yahveh, el que te sana'.


'Harás una lámina de oro puro, y grabarás en ella como se graba en los sellos: 'Consagrado a Yahveh'.


Porque eres caro a mis ojos, muy apreciado, y te amo; doy hombres por ti y pueblos por tu vida.


Vosotros seréis sacerdotes de Yahveh; ministros de nuestro Dios se dirá de vosotros. Comeréis los tesoros de las naciones, y de sus riquezas os gloriaréis.


Los llamarán 'Pueblo santo', 'Redimidos de Yahveh'. A ti te llamarán 'Buscada', 'Ciudad no abandonada''.


Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas -dice Yahveh-.


Pues como el cinturón se adapta a la cintura del hombre, así yo había hecho que se adaptara a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá -oráculo de Yahveh-, para que fueran mi pueblo, mi renombre, mi alabanza y mi adorno; pero no me escucharon'.


Santo para Yahveh era Israel, primicia de su cosecha; cuantos lo comían, pecaban, les llegaba la desgracia -oráculo de Yahveh-.


sino que sólo les impuse este precepto: 'Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo y andad por el camino que os señale para que os vaya bien'.


'Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: sed santos, porque yo, Yahveh, Dios vuestro, soy santo.


Yo os he dicho: 'Vosotros poseeréis su tierra, y os la doy para que toméis posesión de ella. Es una tierra que mana leche y miel'. Yo soy Yahveh, vuestro Dios, el que os he separado de los otros pueblos.


Sed santos para mí, porque yo, Yahveh, soy santo, y os he separado de los pueblos para que seáis míos.


pero no se acercará al velo ni llegará hasta el altar, porque tiene un defecto. No profanará mi santuario, pues yo soy Yahveh, el que los santifico'.


Sólo a vosotros conocí entre todas las familias de la tierra, por eso os castigaré por todas vuestras iniquidades.


según la palabra pactada con vosotros a vuestra salida de Egipto, y mi espíritu permanece en medio de vosotros. No temáis'.


Se amotinaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: '¡Habéis ido demasiado lejos! Pues que toda la comunidad, todos ellos, son santos, y en medio de ellos está Yahveh, ¿con qué derecho os ponéis por encima de la asamblea de Yahveh?'.


Por lo tanto, os exhorto hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestras propias personas como víctima viva, santa, agradable a Dios; sea éste vuestro culto espiritual.


Al que destruya el templo de Dios, a ese Dios lo destruirá. Pues el templo de Dios es santo; y ese templo sois vosotros.


Pero no comeréis ninguna bestia muerta; se la darás a los forasteros que viven en tus ciudades o se la venderás a los extranjeros. Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahveh, tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Yahveh te exaltará por encima de todas las naciones que él ha hecho, en gloria, en fama y en esplendor, y serás un pueblo consagrado a Yahveh, tu Dios, de acuerdo con lo que él te ha dicho.


Yahveh te establecerá como pueblo consagrado a él, como te lo ha jurado, si guardas los mandamientos de Yahveh, tu Dios, y andas por sus caminos.


Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahveh, tu Dios. Es Yahveh, tu Dios, quien te ha escogido de entre todos los pueblos de la tierra para que seas pueblo de su propiedad.


Os conjuro por el Señor que sea leída esta carta a todos los hermanos.


Servid también vosotros de piedras vivas para edificar una casa espiritual destinada a un sacerdocio santo que ofrece sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesucristo.


Vosotros, en cambio, sois linaje escogido, sacerdocio regio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las magnificencias del que os llamó de las tinieblas a su maravillosa luz.


y de nosotros hizo un reino, sacerdotes para Dios, su Padre: a él la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.


Dichoso y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre éstos no tiene potestad la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él por [los] mil años.


Y los hiciste para nuestro Dios reino y sacerdotes que reinarán sobre la tierra'.