Éstos son los jeques de los hijos de Esaú: hijos de Elifaz, el primogénito de Esaú: el jeque Temán, el jeque Omar, el jeque Sefó, el jeque Quenaz,
Éxodo 15:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 los jefes de Edom se estremecieron, de los jefes de Moab se apoderó el espanto; todas las gentes de Canaán se desmoronan. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces los caudillos de Edom se turbarán; A los valientes de Moab les sobrecogerá temblor; Se acobardarán todos los moradores de Canaán. Biblia Nueva Traducción Viviente Los líderes de Edom están aterrados; los nobles de Moab tiemblan. Todos los que viven en Canaán se desvanecen; Biblia Católica (Latinoamericana) los jefes de Edom vacilan
y los generales de Moab se asustan,
se angustian los pobladores de Canaán: La Biblia Textual 3a Edicion Y se turbaron los caudillos de Edom, A los fuertes de Moab los asaltó el temblor, Y todos los moradores de Canaán se desmayaron. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces los duques de Edom se asombrarán; temor se apoderará de los hombres valientes de Moab: Se abatirán todos los moradores de Canaán. |
Éstos son los jeques de los hijos de Esaú: hijos de Elifaz, el primogénito de Esaú: el jeque Temán, el jeque Omar, el jeque Sefó, el jeque Quenaz,
el jeque Coré, el jeque Gatán, el jeque Amalec. Éstos fueron los jeques de Elifaz, en el país de Edom. Éstos fueron los hijos de Adá.
He aquí los nombres de los jeques de Esaú, según sus clanes y según sus lugares, por sus nombres: el jeque Timná, el jeque Alvá, el jeque Yetet,
Y entonces, aun el más esforzado, con un corazón como de león, desmayará porque bien sabe todo Israel lo valiente que es tu padre y lo aguerridos que son los que con él están.
Se levanta el Señor, y sus enemigos se dispersan, sus adversarios huyen ante su presencia.
Oráculo contra Egipto. Mirad a Yahveh que cabalga sobre una nube ligera y llega a Egipto. Tiemblan ante él los dioses de Egipto, el corazón de Egipto desmaya en su pecho.
Acerca de Damasco. Avergonzadas están Jamat y Arpad porque oyeron una mala noticia; como el mar se agitan, con una inquietud que no se puede calmar.
'Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Jerusalén, vaticina hacia los santuarios, profetiza contra el país de Israel.
¡Saquead la plata! ¡Saquead el oro! Hay un tesoro inagotable, una masa inmensa de objetos preciosos.
Cuando se levanta la tierra se estremece; cuando mira se sobresaltan las naciones, se desmoronan los montes eternos, se hunden los collados antiguos, sus caminos de siempre.
Veo aterradas las tiendas de Cusán, temblorosos los pabellones del país de Madián.
Ordena al pueblo: 'Vais a pasar por la frontera de vuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitan en Seír. Ellos os temerán; pero guardaos
Después los escribas volverán a hablar al pueblo y le dirán: '¿Hay alguno que tenga miedo y sienta desfallecer su corazón? Que se vaya y vuelva a su casa, para que no haga desfallecer como el suyo el corazón de sus hermanos'.
En cambio, mis hermanos, que habían subido conmigo, turbaron el corazón del pueblo, mientras yo me mantuve plenamente fiel a Yahveh, mi Dios.
Al oírlo, se ha desmayado nuestro corazón y ya nadie tiene aliento delante de vosotros, porque Yahveh, vuestro Dios, es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra.
Dijeron, pues, a Josué: 'Ciertamente Yahveh entrega en nuestras manos todo ese país, pues todos los moradores están temblando ante nuestra presencia'.
y les dijo: 'Ya sé yo que Yahveh os ha entregado el país, que el terror que inspiráis ha caído sobre nosotros y que todos los moradores del país están temblando en presencia vuestra,
Cuando todos los reyes amorreos del lado occidental del Jordán y todos los reyes cananeos de la costa marítima oyeron que Yahveh había secado las aguas del Jordán ante los israelitas hasta que éstos lo cruzaron, desmayó su corazón y se quedaron sin aliento ante los israelitas.
Los centinelas de Saúl apostados en Guibeá de Benjamín vieron que la multitud de filisteos se agitaba y corría de un lado para otro