Observa que han cumplido tu alianza, mientras los escondrijos de la tierra están llenos de opresión.
Efesios 5:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 En otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Andad, pues, como hijos de luz Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz Biblia Nueva Traducción Viviente Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz! Biblia Católica (Latinoamericana) En otro tiempo ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Pórtense como hijos de la luz, La Biblia Textual 3a Edicion porque en un tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor: Andad como hijos de luz Biblia Traducción en Lenguaje Actual No conocer a Dios es como vivir en la oscuridad, y antes ustedes vivían así, pues no lo conocían. Pero ahora ya lo conocen, y han pasado a la luz; vivan entonces como corresponde a quienes conocen a Dios, |
Observa que han cumplido tu alianza, mientras los escondrijos de la tierra están llenos de opresión.
Guiaré a los ciegos por camino que ignoran, por senderos desconocidos los encaminaré. Cambiaré ante ellos la oscuridad en luz, y lo escabroso en llanura. Éstas son las cosas que haré y no las abandonaré.
'No basta con que seas mi siervo, para levantar a las tribus de Jacob y hacer volver a los preservados de Israel. Voy a hacerte luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra'.
para decir a los prisioneros: '¡Salid!', a los que están en la oscuridad: '¡Mostraos!'. Junto a todos los caminos pastarán, en todos los calveros tendrán pasto.
Quien de vosotros tema a Yahveh, escuche la voz de su Siervo. El que camine en tinieblas y no perciba ningún resplandor, confíe en el nombre de Yahveh y apóyese en su Dios.
Multiplicaste el contento, acrecentaste la alegría; se alegraron delante de ti como se alegran en la siega, como se regocijan los que se reparten el botín.
Dad gloria a Yahveh, vuestro Dios, antes de que oscurezca, antes de que tropiecen vuestros pies por los montes a la hora del crepúsculo, cuando esperéis la luz y yo la haya hecho tinieblas y la haya convertido en densa oscuridad.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; para aquellos que yacían en región y sombra de muerte una luz amaneció.
para iluminar a los que yacen en tinieblas y sombra de muerte, y enderezar nuestros pasos por la senda de la paz'.
Y el señor alabó al administrador infiel, por haber obrado tan sagazmente. Pues los hijos de este mundo son más sagaces en el trato con los suyos que los hijos de la luz.
La Palabra era la luz verdadera que, llegando a este mundo, ilumina a todo hombre.
Jesús les respondió: 'Todavía por un poco de tiempo estará entre vosotros la luz. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas, pues el que camina en las tinieblas no sabe adónde va.
Mientras tenéis la luz creed en la luz, para que seáis hijos de la luz'. Esto dijo Jesús. Luego se fue y se ocultó de su vista.
Yo soy la luz, y he venido al mundo para que nadie que crea en mí quede en tinieblas.
Jesús les habló de nuevo: 'Yo soy la luz del mundo: el que me sigue no andará en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida'.
Pues bien, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, Dios ahora invita a los hombres a que todos y en todas partes se conviertan,
a fin de que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, y alcancen la remisión de los pecados y tengan parte en la herencia de los que han sido santificados por la fe en mí'.
Pues habiendo conocido a Dios, no le dieron gloria como a Dios ni le mostraron gratitud; antes se extraviaron en sus razonamientos y su insensato corazón quedó en tinieblas.
La noche está muy avanzada, el día se acerca. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.
que estás convencido de que eres guía de ciegos, luz de los que están en tinieblas,
De Dios viene el que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual, por iniciativa de Dios, se hizo nuestra sabiduría, como también justicia, santificación y redención.
Y nosotros todos, con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Señor, su imagen misma, nos vamos transfigurando con gloria creciente como por la acción del Señor, que es Espíritu.
Porque Dios que dijo: 'De entre las tinieblas brille la luz', Él es quien hizo brillar la luz en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo.
No os unzáis con los infieles a un yugo desigual. Pues, ¿qué relación cabe entre la justicia y la impiedad? ¿Qué tiene de común la luz con las tinieblas?
en que vivisteis en el pasado siguiendo la corriente de este mundo, siguiendo al príncipe de la potestad del aire, al espíritu que actúa ahora entre los hijos de la rebeldía,
que están entenebrecidos en su pensamiento, ajenos a la vida de Dios a causa de la ignorancia que hay en ellos, derivada del endurecimiento de su corazón;
Caminad en amor, como también Cristo os amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y víctima a Dios de calmante aroma.
porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, con los seres espirituales de la maldad que están en las alturas.
deis gracias al Padre que os capacitó para participar de la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos libertó del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor,
Porque hubo un tiempo en que también nosotros éramos insensatos, desobedecíamos, nos extraviábamos, servíamos a deseos y placeres diversos, pasábamos nuestra vida entre malicia y envidia, odiados y odiándonos mutuamente.
Pero si caminamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros; y la sangre de Jesús, su Hijo, nos purifica de todo pecado.