Efesios 1:23 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 que es su cuerpo, la plenitud del que lo llena todo en todo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Biblia Nueva Traducción Viviente Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; él la completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas partes con su presencia. Biblia Católica (Latinoamericana) Ella es su cuerpo y en ella despliega su plenitud el que lo llena todo en todos. La Biblia Textual 3a Edicion la cual es su cuerpo,° la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquél que todo lo llena en todo. |
Por lo tanto, es necesario someterse, no sólo por miedo al castigo, sino también por deber de conciencia.
Hay diversas actividades, pero es el mismo Dios el que las produce todas en todos.
Y cuando se le hayan sometido todas las cosas, entonces [también] el mismo Hijo se someterá al que se lo sometió todo, para que Dios sea todo en todos.
y para conciliar con Dios a unos y a otros, en un solo cuerpo, por medio de la cruz, matando en ella la enemistad.
para que se dé ahora a conocer a los principados y potestades en el cielos, por medio de la Iglesia, la multiforme sabiduría de Dios,
y conocer el amor de Cristo, que excede todo conocimiento, para que quedéis llenos de la plenitud total de Dios.
El que descendió es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.
a fin de organizar al pueblo santo para las funciones del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del perfecto conocimiento del Hijo de Dios, a la edad madura, al desarrollo correspondiente a la plenitud de Cristo;
un solo cuerpo y un solo Espíritu, del mismo modo que fuisteis llamados a una sola esperanza de vuestra vocación.
Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, y voy completando en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo en favor de su cuerpo, que es la Iglesia,
y no permaneciendo unido a la cabeza, de la cual todo el cuerpo, por medio de junturas y articulaciones, recibe alimento y cohesión para su crecimiento de Dios.
donde no hay ya griego ni judío; circuncisión ni incircuncisión; bárbaro, escrita, esclavo, libre; sino que Cristo es todo en todos.
Y que la paz de Cristo ponga orden como árbitro en vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados en un solo cuerpo. Sed agradecidos.