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Efesios 4:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 un solo cuerpo y un solo Espíritu, del mismo modo que fuisteis llamados a una sola esperanza de vuestra vocación.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, tal como ustedes fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también fuisteis llamados con una misma esperanza de vuestro llamamiento:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Hay un cuerpo, y un Espíritu, así como vosotros sois llamados en una misma esperanza de vuestro llamamiento.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Solo hay una iglesia, solo hay un Espíritu, y Dios los llamó a una sola esperanza de salvación.

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Efesios 4:4
28 Referencias Cruzadas  

Por amor de mis hermanos y de mis compañeros, quiero yo decir: 'La paz contigo'.


Esperanza de Israel, su salvador en tiempo de apuro, ¿por qué eres como extranjero en el país y como viajero que sólo se detiene para pernoctar?


Bendito el hombre que confía en Yahveh, y es Yahveh su confianza.


Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo


Nosotros creemos, lo mismo que ellos, que es la gracia del Señor Jesús la que nos salva'.


pues los dones de Dios y su llamada son irrevocables.


Como es un solo pan, somos, aunque muchos, un solo cuerpo; ya que todos participamos de un solo pan.


Así, pues, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo.


Porque si uno viene y proclama otro Jesús distinto del que hemos proclamado, o aceptáis otro Espíritu distinto del que habéis aceptado, u otro evangelio distinto del que habéis recibido, lo toleráis bien.


para que, iluminados los ojos de [vuestro] corazón, sepáis cuál es la esperanza de su llamada, cuál la riqueza de la gloria de su herencia en el pueblo santo,


y para conciliar con Dios a unos y a otros, en un solo cuerpo, por medio de la cruz, matando en ella la enemistad.


porque por medio de él los unos y los otros tenemos acceso, en un solo Espíritu, al Padre.


en el cual también vosotros sois edificados juntamente, hasta formar el edificio de Dios en el Espíritu.


Así, pues, yo, prisionero por el Señor, os exhorto a conduciros de una manera digna de la vocación a la que fuisteis llamados,


porque somos miembros de su cuerpo.


movidos por la esperanza de lo que os está reservado en el cielo y acerca de lo cual habéis sido informados en el mensaje de la verdad, del Evangelio,


Y que la paz de Cristo ponga orden como árbitro en vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados en un solo cuerpo. Sed agradecidos.


Y el propio Señor nuestro Jesucristo, y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio, en su gracia, una consolación eterna y una maravillosa esperanza, consuele vuestros corazones y los afiance en toda obra y palabra buena.


Pablo, apóstol de Cristo Jesús por encargo de Dios nuestro Salvador, y de Cristo Jesús, nuestra esperanza,


con la esperanza de una vida eterna, prometida desde antes de los siglos por el Dios que nunca miente


mientras aguardamos la bienaventurada esperanza, o sea, la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Cristo Jesús,


para que, justificados por su gracia, seamos, como esperamos, herederos de una vida eterna.


los que por él creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio la gloria, de modo que vuestra fe y esperanza estén puestas en Dios.


Quien tiene esta esperanza en él se vuelve puro, como puro es él.


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