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Eclesiastés 7:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Más vale el fin de una cosa que su comienzo; más vale la paciencia que el orgullo.

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Biblia Reina Valera 1960

Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Vale más terminar algo que empezarlo. Vale más la paciencia que el orgullo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Terminar una obra vale más que comenzarla: lo que cuenta es la perseverancia, y no la pretensión.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Mejor es el fin de un asunto que su comienzo, Y el paciente de espíritu mejor que el altivo de espíritu.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mejor es el fin del asunto que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Más vale un buen final que un buen principio. El que tiene paciencia llega a la meta; el orgulloso habla mucho, pero no logra nada.

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Eclesiastés 7:8
20 Referencias Cruzadas  

El orgullo sólo ocasiona disputas; con los humildes está la sabiduría.


El hombre paciente tiene gran prudencia, el irascible muestra su fatuidad.


Hombre irascible suscita reyertas, hombre paciente compone disputas.


Más vale saber sufrir que ser héroe, ser dueño de sí que conquistar una ciudad.


El codicioso suscita litigios, el que confía en Yahveh prosperará.


Más vale buena fama que un buen perfume y el día de la muerte más que el del nacimiento.


Pero Abrahán le contestó: 'Hijo, acuérdate de que ya recibiste tus bienes en tu vida y Lázaro, en cambio, los males; ahora, pues, él tiene aquí el consuelo, mientras tú el tormento.


A fuerza de constancia salvaréis vuestras vidas.


Por el contrario, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, comprensión, paciencia, bondad, fidelidad,


con toda humildad y mansedumbre, con comprensión, soportándoos unos a otros con amor,


Necesitáis constancia, para que, después de cumplir la voluntad de Dios, obtengáis lo prometido,


Mirad cómo proclamamos dichosos a los que fueron constantes. Habéis oído hablar de la paciencia de Job y habéis visto el final que le dio el Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso.


Tened paciencia vosotros también, fortaleced vuestro corazón, porque está cerca la parusía del Señor.


Por tanto, con ánimo dispuesto y vigilante, poned toda vuestra esperanza en la gracia que os llegará cuando Jesucristo se manifieste.