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Eclesiastés 7:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

La opresión hace necio al sabio, y la dádiva corrompe el corazón.

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Biblia Reina Valera 1960

Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

La extorsión vuelve necio al sabio, y el soborno corrompe el corazón.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

la corrupción pervierte incluso al sabio; los regalos ahogan la conciencia.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Ciertamente las presiones° perturban al sabio, Y el regalo corrompe el corazón.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Ciertamente la opresión hace enloquecer al sabio, y el soborno corrompe el corazón.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El sabio actúa como un tonto cuando abusa de su poder y acepta dinero a cambio de favores.

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Otras versiones



Eclesiastés 7:7
14 Referencias Cruzadas  

No aceptarás regalos, porque los regalos ciegan hasta a los más clarividentes y pervierten las causas justas.


El malvado recibe dádivas ocultas para torcer los caminos de la justicia.


Talismán es la dádiva para quien la hace; dondequiera que va consigue el triunfo.


He visto además todos los abusos que se cometen bajo el sol: el llanto de los oprimidos sin que nadie los consuele, la violencia de los opresores sin que nadie reclame venganza.


El fruto de la tierra es para todos: hasta el rey está al servicio del campo.


Todo esto lo he visto al examinar cuanto se hace bajo el sol, en un tiempo en que el hombre domina sobre el hombre para su mal.


Tus príncipes son rebeldes, comparsas de ladrones, cada cual ama el soborno, anda a la caza de regalos. No defienden al huérfano, la causa de la viuda no llega a ellos.


Quien camina con justicia y habla con rectitud; quien rechaza ganancia de coacciones y sacude sus manos por no aceptar soborno; quien tapa sus oídos por no escuchar propuestas sangrientas; quien cierra sus ojos, por no mirar lo malo:


No torcerás el juicio, no harás acepción de personas, ni admitirás regalos, porque los regalos ciegan los ojos de los sabios y falsean las palabras de los justos.


Entre esas naciones no tendrás sosiego ni hallarás lugar donde posar la planta de tu pie. Allí te dará Yahveh un corazón trémulo, ojos desalentados y congoja de espíritu.


Aquí me tenéis. Atestiguad contra mí ante Yahveh y ante su ungido. ¿A quién quité yo el buey o el asno? ¿A quién oprimí? ¿A quién perjudiqué? ¿De quién acepté soborno para cerrar los ojos? Estoy dispuesto a restituiros'.


Entonces simuló ante ellos haber perdido el juicio y se hizo pasar por loco entre ellos: tamborileaba en los batientes de las puertas y dejaba resbalar la baba por la barba.


Pero los hijos no siguieron los caminos de su padre, sino que se inclinaron a la avaricia, aceptaban regalos y torcieron la justicia.