Como mujer encinta que va a dar a luz, que se retuerce, grita en sus dolores, así fuimos nosotros delante de ti, Yahveh.
Apocalipsis 12:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Está encinta y grita por los dolores del parto y por las angustias del alumbramiento. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. Biblia Nueva Traducción Viviente Estaba embarazada y gritaba a causa de los dolores de parto y de la agonía de dar a luz. Biblia Católica (Latinoamericana) Está embarazada y grita de dolor, porque le ha llegado la hora de dar a luz. La Biblia Textual 3a Edicion y estando encinta,° grita con dolores de parto angustiada° por dar a luz.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y estando embarazada, clamaba con dolores de parto, y angustia por dar a luz. Biblia Traducción en Lenguaje Actual La mujer estaba embarazada y daba gritos de dolor, pues estaba a punto de tener a su hijo. |
Como mujer encinta que va a dar a luz, que se retuerce, grita en sus dolores, así fuimos nosotros delante de ti, Yahveh.
Libre de los trabajos de su alma, verá la luz, y se saciará de conocimiento. Como justo, mi siervo justificará a muchos, y sus iniquidades él mismo se las cargará.
¡Alégrate, estéril, la que no dio a luz! ¡Prorrumpe en júbilo y aclama, la que no estuvo de parto! Porque más numerosos son los hijos de la abandonada que los hijos de la casada, dice Yahveh.
¡Una voz en la urbe! ¡Una voz en el templo! Es Yahveh, que ajusta las cuentas a sus enemigos.
Y ahora, ¿por qué clamas tanto? ¿Es que no tienes rey? ¿Pereció tu consejero, para que te asalten convulsiones como las de una parturienta?
Él se mantendrá firme, pastoreará con el poder de Yahveh y con la majestad del nombre de Yahveh su Dios. Ellos vivirán seguros, porque entonces extenderá su poder hasta los confines de la tierra.
Cuando la mujer va a dar a luz siente tristeza, porque llegó su hora, pero apenas da a luz al niño, no se acuerda ya de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo.
Hijos míos, a quienes de nuevo estoy dando a luz con dolor, hasta que Cristo sea formado en vosotros.
Pues está escrito: Alégrate, estéril, que no das a luz; rompe a gritar, tú que no tienes dolores de parto; porque más numerosos son los hijos de la abandonada que los hijos de la casada.
Su cola barre la tercera parte de las estrellas del cielo y las arroja a la tierra. El dragón se detuvo ante la mujer que estaba a punto de alumbrar, para devorar a su hijo en cuanto lo diese a luz.