La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Apocalipsis 10:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

y gritó con gran voz, como ruge el león. Cuando gritó, los siete truenos dieron su propio estampido.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

y dio un fuerte grito, como el rugido de un león. Y cuando gritó, los siete truenos respondieron.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

y gritó su anuncio con voz tremenda, parecida al rugido del león; al momento los siete truenos entregaron su propio mensaje.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

clamó a gran voz, como ruge° un león; y cuando clamó, los siete truenos emitieron sus propias voces.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y clamó con gran voz, como cuando un león ruge; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Entonces gritó con fuerte voz, como si fuera un león que ruge; y cuando gritó se oyeron siete voces fuertes como truenos.

Ver Capítulo
Otras versiones



Apocalipsis 10:3
16 Referencias Cruzadas  

Una voz: el Señor sobre las aguas, el Dios de la gloria hace tronar, Yahveh sobre las aguas numerosas.


Como rugido de león es la ira del rey; como rocío sobre hierba su favor.


Así me ha dicho Yahveh: 'Como ruge el león o el cachorro por su presa, cuando contra él se da cita una turba de pastores, y a sus voces no se asusta ni cede ante su multitud, así bajará Yahveh Sebaot a guerrear sobre el monte Sión y sobre su collado'.


Yahveh como héroe avanza, como un guerrero excita su ardor; vocea, sí, vocifera, contra sus enemigos es un campeón.


Tiene un rugido como de leona, ruge como los cachorros; con un gruñido agarra la presa, la retiene, no hay quien se la arranque.


Profetízales, pues, todas estas cosas y diles: 'Ruge Yahveh desde lo alto, da voces desde su santa morada; ruge fuerte sobre su pradera, responde con gritos como los pisadores de uva. A todos los habitantes de la tierra


El rumor de las alas de los querubines llegaba hasta el atrio exterior; era como la voz de Sadday cuando habla.


En pos de Yahveh marcharán; él rugirá como un león; a su rugido, acudirán temerosos los hijos desde el occidente.


Dijo: 'Yahveh ruge desde Sión, da voces desde Jerusalén: se agostan los pastizales de los pastores, se deseca la cumbre del Carmelo'.


Ruge el león: ¿quién no temblará? Habla Yahveh: ¿quién no profetizará?


Oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas y como estampido de gran trueno. La voz que oía era como de citaristas que tocan sus cítaras.


Y vi otra señal grande y maravillosa en el cielo: siete ángeles que tenían siete plagas, las últimas, porque con ellas se consumará la ira de Dios.


Uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira del Dios que vive por los siglos de los siglos.


Del trono salen relámpagos y voces y truenos. Ante el trono están ardiendo siete antorchas de fuego, que son los siete espíritus de Dios.


Tomó el ángel el incensario, lo llenó de ascuas del altar y lo arrojó sobre la tierra. Y hubo truenos y voces y relámpagos y terremoto.