Siendo esto indiscutible, conviene que conservéis la calma y no hagáis nada con precipitación
2 Timoteo 3:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 traidores, temerarios, engreídos, más amigos del placer que de Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, Biblia Nueva Traducción Viviente Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) traidores, sinvergüenzas, llenos de orgullo, más amigos de los placeres que de Dios;' La Biblia Textual 3a Edicion traidores, impetuosos,° envanecidos, y amigos de los placeres más que de Dios, Biblia Reina Valera Gómez (2023) traidores, impulsivos, vanidosos, amadores de placeres más que amadores de Dios; Biblia Traducción en Lenguaje Actual No se podrá confiar en esos orgullosos, porque actuarán sin pensar. En vez de obedecer a Dios, solo harán lo que les venga en gana. |
Siendo esto indiscutible, conviene que conservéis la calma y no hagáis nada con precipitación
¿A quién de entre los profetas no persiguieron vuestros padres? Incluso dieron muerte a los que preanunciaban la venida del Justo, a quien vosotros, ahora habéis traicionado y asesinado;
Muy bien: por su incredulidad fueron desgajadas, mientras que tú estás firme por la fe. Pero no presumas tanto, sino más bien teme.
Esos tales no sirven a Cristo, Señor nuestro, sino a sus propios bajos apetitos y, con su modo de hablar lisonjero y adulador, seducen el corazón de los sencillos.
No debe ser neófito, no sea que, infatuado, incurra en la misma condenación en que incurrió el diablo.
Por el contrario, la que vive entregada a los placeres está ya muerta, aunque parezca estar viva.
A los ricos de este mundo, recomiéndales que no sean altivos, ni pongan su esperanza en cosa tan insegura como la riqueza, sino en Dios, que nos provee de todo espléndidamente para nuestra satisfacción;
Éstos son los que forman sectas, son puramente humanos, no tienen espíritu.
Se han infiltrado, en efecto, algunos hombres impíos, inscritos ya desde antiguo para este juicio, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y que niegan al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo.