Ah Señor, que soy tu siervo, soy tu siervo, nacido de tu esclava, al que tú has desatado las cadenas.
2 Timoteo 1:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Me acuerdo mucho de la sinceridad de tu fe, la misma que animó primero a tu abuela Loide y a tu madre Eunice, y estoy seguro de que también a ti. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. Biblia Nueva Traducción Viviente Me acuerdo de tu fe sincera, pues tú tienes la misma fe de la que primero estuvieron llenas tu abuela Loida y tu madre, Eunice, y sé que esa fe sigue firme en ti. Biblia Católica (Latinoamericana) Recuerdo tu fe sincera. Así eran tu abuela Loide y tu madre, Eunice, y estoy convencido de que la recibiste de ellas. La Biblia Textual 3a Edicion teniendo vivo el recuerdo° de la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida° y en tu madre° Eunice, y he sido persuadido° de que en ti también. Biblia Reina Valera Gómez (2023) trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy seguro que en ti también. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tu abuela Loida y tu madre Eunice confiaron sinceramente en Dios; y cuando me acuerdo de ti, me siento seguro de que también tú tienes esa misma confianza. |
Ah Señor, que soy tu siervo, soy tu siervo, nacido de tu esclava, al que tú has desatado las cadenas.
Oración. De David. Oye, Señor, la causa justa, atiende a mi clamor, escucha mi oración, de labios no embusteros.
Tú me libras de chusmas en motín y me pones al frente de naciones: pueblos ignotos me rinden pleitesía.
Fuiste tú quien me sacó del vientre, me sostuviste a los pechos de mi madre;
decidle: '¡Cuán temibles son tus obras!'. Por tu mucho poder, tus mismos enemigos te cortejan,
Retórnate hacia mí y tenme compasión, da tu fuerza a tu siervo, al hijo de tu esclava, tu socorro.
A pesar de todo esto, su pérfida hermana Judá no volvió a mí de todo corazón, sino hipócritamente' -oráculo de Yahveh-.
Jesús vio a Natanael, que se le acercaba, y dice de él: 'Éste es un auténtico israelita, en quien no hay doblez'.
Llegó hasta Derbe y Listra. Había allí un discípulo, de nombre Timoteo, hijo de madre judía, creyente, y de padre griego,
Sabe de estas cosas el rey, a quien por ello hablo confiadamente, pues no puedo creer que nada de esto ignore, ya que no ha sucedido en ningún rincón.
Bien sé y estoy plenamente persuadido en el Señor Jesús de que nada hay impuro de por sí. Pero, si uno considera que una cosa es impura, para él es impura.
Hay quien da más importancia a un día que a otro; en tanto que hay quien estima que todos los días son iguales. Que cada cual se atenga a sus convicciones personales.
Con respecto a vosotros, yo estoy, hermanos míos, personalmente convencido de que también vosotros estáis llenos de buenas disposiciones, henchidos de toda clase de conocimiento y capacitados para exhortaros unos a otros.
y estuvo plenamente convencido de que poderoso es Dios para cumplir lo que promete.
Tengo la firme certeza de que ni muerte ni vida, ni ángeles ni principados, ni lo presente ni lo futuro, ni potestades,
con honradez, con conocimiento, con comprensión, con bondad, con Espíritu Santo, con amor sincero,
La finalidad de esta instrucción es el amor, que procede de un corazón puro, de una conciencia sana y de una fe sincera.
Si expones estas cosas a los hermanos serás un buen servidor de Cristo Jesús, alimentado con los principios de la fe y con la buena enseñanza que fielmente has seguido.
Por esta misma causa soporto yo mi situación actual. Pero no me avergüenzo, porque sé perfectamente de quién me he fiado, y estoy seguro del poder que tiene para guardar hasta aquel día el depósito que se me confió.
y de que desde niño conoces las Sagradas Escrituras, que tienen el poder de instruirte para la salvación por la fe en Cristo Jesús.
Todos éstos murieron dentro de la fe, sin haber recibido las cosas prometidas, sino viéndolas y saludándolas desde lejos, y confesando que eran extranjeros y forasteros sobre la tierra.
Pero aunque hablamos de esta manera, en vuestro caso, queridos hermanos, confiamos en que vuestra situación sea mejor y cercana a la salvación.
Una vez ya purificados con la sumisión a la verdad ordenada a un sincero amor fraterno, amaos de corazón y con sinceridad unos a otros.