Sucedió después de esto que Absalón, hijo de David, tenía una hermana muy bella, por nombre Tamar, y que se enamoró de ella Amnón, hijo de David.
2 Samuel 13:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Andaba Amnón atormentado y a punto de enfermar por amor a Tamar, su hermana, porque, siendo ella virgen, le parecía difícil a Amnón conseguir nada de ella. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana, pues por ser ella virgen, le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna. Biblia Nueva Traducción Viviente Amnón se obsesionó tanto con Tamar que se enfermó. Ella era virgen, y Amnón pensó que nunca podría poseerla. Biblia Católica (Latinoamericana) Amnón se atormentaba de tal forma que hasta se enfermó pensando en su media hermana Tamar; ésta era virgen y Amnón no veía cómo lo podría hacer. La Biblia Textual 3a Edicion Y tan atormentado estaba Amnón a causa de su hermana Tamar que se enfermó, pues ella era virgen y le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Amnón estaba angustiado por Tamar, su hermana, hasta enfermarse, porque ella era virgen y le parecía difícil a Amnón hacerle alguna cosa. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Como Tamar era todavía muy joven y no había tenido relaciones sexuales, Amnón no encontraba la manera de estar a solas con ella. Eso lo angustiaba tanto que hasta se deprimió. |
Sucedió después de esto que Absalón, hijo de David, tenía una hermana muy bella, por nombre Tamar, y que se enamoró de ella Amnón, hijo de David.
Amnón tenía un amigo sumamente astuto, llamado Jonadab, hijo de Simá, hermano de David.
Ajab entró en su casa triste e irritado por la respuesta que le había dado Nabot de Yizreel, al decirle: 'No te entregaré la heredad de mis padres'. Se acostó en su lecho, volvió el rostro hacia la pared y no quiso comer.
Muchachas de Jerusalén, yo os conjuro: si encontráis a mi amado ¿qué le habéis de decir? Que estoy enferma de amor.
Pues la tristeza que es según Dios produce una conversión saludable, de la cual no hay que tener pesar; mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.