Y Natán se marchó a su casa. Hirió Yahveh al niño que la mujer de Urías le había dado a David, y enfermó gravemente.
2 Samuel 12:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero por haber despreciado con esta acción a Yahveh, el hijo que te ha nacido morirá irremisiblemente'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá. Biblia Nueva Traducción Viviente Sin embargo, como has mostrado un total desprecio por la palabra del Señor con lo que hiciste, tu hijo morirá. Biblia Católica (Latinoamericana) Sin embargo, puesto que con esto despreciaste a Yavé, el hijo que te nació morirá' La Biblia Textual 3a Edicion Pero como con este asunto has blasfemado grandemente de YHVH,° el hijo que te ha nacido ciertamente morirá. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero por haberte burlado de él, no vivirá el hijo que tuviste con Betsabé. |
Y Natán se marchó a su casa. Hirió Yahveh al niño que la mujer de Urías le había dado a David, y enfermó gravemente.
Y añadí: 'No está bien lo que hacéis. ¿No deberíais caminar en el temor de nuestro Dios, para evitar los insultos de nuestros enemigos los gentiles?
¿Hasta cuándo, Señor, ha de ultrajar el opresor? ¿Despreciarán los enemigos tu nombre para siempre?
Tú, Señor nuestro Dios, les respondías: fuiste con ellos indulgente, aunque también castigabas sus excesos.
Y ahora, ¿qué haré aquí? -dice Yahveh-; pues mi pueblo gratis ha sido arrebatado, sus dominadores ululan -dice Yahveh-, y siempre, todo el día, mi nombre es blasfemado.
Sólo a vosotros conocí entre todas las familias de la tierra, por eso os castigaré por todas vuestras iniquidades.
¡Ay del mundo por los escándalos! Porque es inevitable que los haya, pero ¡ay del hombre por quien viene el escándalo!
Pues, según está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles a causa de vosotros.
Cuando el Señor nos castiga, nos corrige, para que no seamos condenados con el mundo.
Porque el Señor reprende a quien él ama, y castiga a todos los hijos que adopta.