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2 Crónicas 7:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

En el día veintitrés del mes séptimo, Salomón envió al pueblo a sus tiendas, contentos y con el corazón alegre por todos los beneficios que Yahveh había otorgado a David, a Salomón y a su pueblo Israel.

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Biblia Reina Valera 1960

Y a los veintitrés días del mes séptimo envió al pueblo a sus hogares, alegres y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había hecho a David y a Salomón, y a su pueblo Israel.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Luego, al final de la celebración, Salomón despidió al pueblo. Todos estaban llenos de alegría y muy contentos porque el Señor había sido bueno con David, con Salomón y con su pueblo Israel.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

El día veintitrés del mes séptimo, Salomón mandó al pueblo a sus tierras alegre y contento por el bien que Yavé había hecho a David, a Salomón y a su pueblo Israel.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y en el día veintitrés del mes séptimo mandó al pueblo a sus tiendas, regocijantes y alegres de corazón por la benevolencia que YHVH había mostrado a David y a Salomón, y a su pueblo Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y a los veintitrés del mes séptimo envió al pueblo a sus tiendas, alegres y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había mostrado a David y a Salomón, y a su pueblo Israel.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El día veintitrés del mes de Etanim, el rey despidió al pueblo. Ellos se fueron a sus casas muy contentos por todo lo bueno que Dios había sido con su servidor David, con Salomón y con su pueblo Israel.

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Otras versiones



2 Crónicas 7:10
22 Referencias Cruzadas  

Al octavo día despidió al pueblo, y ellos, bendiciendo al rey, se fueron a sus tiendas contentos y con el corazón alegre por todos los beneficios que Yahveh había otorgado a su siervo David y a su pueblo Israel.


Ezequías y todo el pueblo estaban contentos de que Dios hubiera dispuesto al pueblo así, pues todo se hizo como de improviso.


Hubo así gran alborozo en Jerusalén, ya que desde los días de Salomón, hijo de David, rey de Israel, no había ocurrido cosa semejante en Jerusalén.


'¡Levántate ahora, oh Yahveh Dios, y ven al lugar de tu reposo, tú y el arca de tu poder! ¡Que tus sacerdotes, Yahveh Dios, se revistan de salvación, y que tus fieles gocen de ventura!


Después que Salomón terminó de edificar el templo de Yahveh, el palacio real y todo cuanto se había propuesto hacer,


En el día octavo se hizo la clausura, pues habían celebrado durante siete días la dedicación del altar y duró siete días la festividad.


Y luego les dijo: 'Id y comed manjares grasos y bebed vinos dulces, y mandad también raciones a los que no tengan nada preparado, pues este día está consagrado a nuestro Señor. Y no os aflijáis, porque la alegría en Yahveh es vuestra fortaleza'.


adoradle en alegría, entrad con gozo festivo en su presencia.


gloriaos en su nombre sacrosanto, y que se alegre el corazón de los que buscan al Señor.


que yo pueda gozar del bien de tus electos, alegrarme en la dicha de tu gente, gloriarme con tu herencia.


Gozaos en Yahveh y alegraos, los justos, cantad todos de júbilo, rectos de corazón.


al son del decacordio y de la lira y al murmullo del arpa.


Yetró, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, oyó todo lo que había hecho Dios en favor de Moisés y de Israel, su pueblo, cuando Yahveh hizo salir a Israel de Egipto.


'El día quince del séptimo mes, con ocasión de la fiesta, ofrecerá lo mismo durante siete días, tanto en lo referente al sacrificio por el pecado, como al holocausto, a la oblación y al aceite.'


Los subió a su casa, les preparó la mesa y se alegró con toda su familia por haber creído en Dios.


Acudían diariamente al templo con perseverancia y animados por un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban juntos el alimento con alegría y sencillez de corazón;


Y os regocijaréis delante de Yahveh, vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que está dentro de vuestras ciudades, ya que él no ha recibido parte ni heredad con vosotros.


Sólo ante Yahveh, tu Dios, en el lugar que Yahveh, tu Dios, haya elegido, allí lo comerás tú y tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva y el levita que more dentro de tus ciudades; y te regocijarás delante de Yahveh, tu Dios, por todo lo que has conseguido en tus empresas.


Allí comeréis en presencia de Yahveh, vuestro Dios, y os regocijaréis, vosotros y vuestras familias, por todo lo que vuestras manos han ganado y lo que te haya aportado la bendición de Dios.


Te alegrarás en presencia de Yahveh, tu Dios, tú, tu hijo y tu hija, tu siervo, tu sierva y el levita que habite dentro de tus ciudades, el extranjero, el huérfano y la viuda que habiten en medio de ti, en el lugar que habrá escogido Yahveh, tu Dios, para que more allí su nombre.


Te regocijarás en tu fiesta, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que vivan dentro de tus ciudades.


Estad siempre alegres en el Señor, os lo repito: estad alegres.