Mandó después José a sus servidores médicos que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.
2 Crónicas 16:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 El año treinta y nueve de su reinado enfermó Asá de los pies, y su enfermedad se fue agravando; pero ni aun en su enfermedad buscó a Yahveh, sino a los médicos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. Biblia Nueva Traducción Viviente En el año treinta y nueve de su reinado, Asa contrajo una enfermedad grave en los pies. A pesar de lo grave que era, no buscó la ayuda del Señor, sino que recurrió exclusivamente a sus médicos. Biblia Católica (Latinoamericana) El año treinta y nueve de su reinado, Asá enfermó de los pies, de una enfermedad muy grave. En su enfermedad no consultó a Yavé, sino a los médicos. La Biblia Textual 3a Edicion En el año trigésimo noveno de su reinado, Asa cayó enfermo de los pies. Su enfermedad era grave,° pero aun en su enfermedad no buscó a YHVH, sino a los médicos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y en el año treinta y nueve de su reinado Asa enfermó de sus pies; y su enfermedad fue muy grave, pero aun en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual A los treinta y nueve años de su reinado, Asá enfermó gravemente de los pies. Sin embargo, tuvo más confianza en los médicos que en la ayuda que Dios podía brindarle. |
Mandó después José a sus servidores médicos que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.
No consultó a Yahveh, quien le hizo morir y transfirió el reino a David, hijo de Jesé.
Descansó Asá con sus padres y murió en el año cuarenta y uno de su reinado.
Porque los ojos de Yahveh recorren toda la tierra para fortalecer a los que se le entregan con entero corazón. Neciamente has procedido esta vez. Por eso desde ahora habrá guerras contra ti'.
Vosotros sólo sois urdidores de mentiras, curanderos vanos sois todos vosotros.
Así dice Yahveh: Maldito el hombre que confía en el hombre, que hace de la carne su apoyo y aparta de Yahveh su corazón.
¿No hay bálsamo en Galaad, o no hay allí un médico? ¿Por qué, entonces, no se cierra la herida de la hija de mi pueblo?
porque tal como juzguéis seréis juzgados, y tal como midáis seréis medidos.
Cuando Jesús lo oyó, les dice: 'No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores'.
que había sufrido mucho por causa de muchos médicos, y que había gastado toda su fortuna sin conseguir ninguna mejoría, sino que más bien iba de mal en peor,