De hecho, cuando vivíamos sometidos a lo puramente humano, las pasiones pecaminosas, sirviéndose de la ley, actuaban en nuestros miembros, haciéndonos producir frutos para la muerte,
2 Corintios 10:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque, aunque vivimos en carne, no según la carne combatimos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; Biblia Nueva Traducción Viviente Somos humanos, pero no luchamos como lo hacen los humanos. Biblia Católica (Latinoamericana) Humana es mi condición, pero no lo es mi combate. La Biblia Textual 3a Edicion Porque aunque vivimos en la carne, no militamos según la carne. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo, |
De hecho, cuando vivíamos sometidos a lo puramente humano, las pasiones pecaminosas, sirviéndose de la ley, actuaban en nuestros miembros, haciéndonos producir frutos para la muerte,
Pues si vivís según la carne moriréis; pero si, por el Espíritu, dais muerte a las malas acciones del cuerpo, viviréis.
a fin de que lo mandado por la ley se cumpla en nosotros, los que caminamos, no según la carne, sino según el Espíritu.
¿Procedí con ligereza cuando me tracé este plan? ¿O mis proyectos son puramente humanos de suerte, que haya en mí tanto el sí como el no?
Las armas de mi combate no son carnales, sino que tienen poder divino para derribar fortalezas: derribamos sofismas
Y ya no vivo yo; es Cristo quien vive en mí. Y respecto del vivir ahora en carne, vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Te transmito estas instrucciones, hijo mío Timoteo, teniendo en cuenta las profecías un tiempo pronunciadas sobre ti, para que, apoyado en ellas, puedas combatir el buen combate,
He combatido el buen combate, he llegado a la meta de la carrera, he guardado la fe.
Así, pues, también nosotros, rodeados de tan gran nube de testigos, arrojemos todo lastre y el pecado que nos acosa y corramos con constancia la carrera que se nos presenta,