Vinieron todos sus hijos y todas sus hijas a consolarlo; pero él estaba inconsolable y decía: 'En duelo bajaré al seol, al lado de mi hijo'. Y su padre le lloraba.
1 Tesalonicenses 4:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 No queremos, hermanos, que ignoréis la suerte de los que ya murieron, para que no estéis tristes como están los demás, que no tienen esperanza. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Biblia Nueva Traducción Viviente Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Biblia Católica (Latinoamericana) Hermanos, deseo que estén bien enterados acerca de los que ya descansan. No deben afligirse como hacen los demás que no tienen esperanza. La Biblia Textual 3a Edicion Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los demás que no tienen esperanza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas no quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Hermanos míos, queremos que sepan lo que en verdad pasa con los que mueren, para que no se pongan tristes, como los que no tienen esperanza. |
Vinieron todos sus hijos y todas sus hijas a consolarlo; pero él estaba inconsolable y decía: 'En duelo bajaré al seol, al lado de mi hijo'. Y su padre le lloraba.
Porque puede ocurrir que, cuando mi señor el rey haya descansado con sus padres, yo y mi hijo Salomón seamos considerados como culpables'.
y dijo: 'Desnudo salí del seno de mi madre y desnudo volveré a él. Yahveh me lo dio, Yahveh me lo quitó. ¡Bendito sea el nombre de Yahveh!'.
Después me dijo: 'Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Mira lo que dicen: 'Se han secado nuestros huesos, se acabó nuestra esperanza, estamos perdidos'.
Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán: éstos, para la vida eterna, aquéllos, para el oprobio, para el horror eterno.
No os haréis incisiones en el cuerpo por un difunto, ni llevaréis sobre vosotros tatuaje alguno. Yo, Yahveh.
excepto si es de alguno de sus parientes más próximos: su madre, su padre, su hijo, su hija, su hermano,
los sepulcros se abrieron, muchos cuerpos de los santos ya muertos resucitaron
Marta contestó: 'Ya sé que resucitará en la resurrección, en el último día'.
Ahora bien, David, después de haber servido durante su vida al designio de Dios, murió y fue a reunirse con sus padres y experimentó corrupción.
Y puesto de rodillas, gritó con fuerte voz: 'Señor, no les tomes en cuenta este pecado'. Y así diciendo, expiró.
No quiero que ignoréis, hermanos, que muchas veces me he propuesto llegar hasta vosotros, para recoger también entre vosotros, al igual que entre los demás gentiles, algún fruto; pero hasta ahora me ha sido imposible.
No quiero que olvidéis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube; que todos atravesaron el mar
Acerca de los dones del Espíritu, no quiero, hermanos, que estéis en la ignorancia.
más tarde se apareció a más de quinientos hermanos juntos, de los cuales la mayor parte viven todavía, aunque algunos han muerto.
Porque no queremos que ignoréis, hermanos, que la tribulación que nos sobrevino en Asia fue tan pesada, y tan por encima de nuestras fuerzas nos abrumó, que llegamos a perder toda esperanza de vivir.
estabais en aquel tiempo lejos de Cristo, privados de la ciudadanía de Israel y extraños a las alianzas de la promesa, sin tener esperanza, y sin Dios en el mundo.
entre los cuales también nosotros todos vivíamos entonces según las tendencias de nuestra carne, realizando los deseos de la carne y de la mente, y éramos, por naturaleza, hijos de ira, exactamente como los otros...
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera Dios, por medio de Jesús, llevará con él a los que ya murieron.
Os decimos esto como palabra del Señor: nosotros, los que vivimos, los supervivientes hasta la parusía del Señor, no les llevaremos la delantera a los que ya murieron.
que murió por nosotros, para que, ya nos sorprenda despiertos o ya dormidos, lleguemos a vivir en su compañía.
y que dirán en son de burla: '¿Dónde está la promesa de su parusía? Desde que murieron los padres, todo sigue como desde el principio de la creación'.
Una cosa no debe quedaros oculta, queridos hermanos: que un día es ante el Señor como mil años y mil años como un día.