Ahora, pues, devuelve la mujer de este hombre, pues él es un profeta, y orará por ti, y vivirás. Si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos'.
1 Samuel 12:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por eso todo el pueblo dijo a Samuel: 'Intercede por tus siervos ante Yahveh, tu Dios, para que no muramos, pues a todos nuestros pecados hemos añadido la maldad de pedir un rey para nosotros'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente —¡Ora al Señor tu Dios por nosotros o moriremos! —le dijeron a Samuel—. A nuestras faltas hemos agregado el pecado de pedir un rey. Biblia Católica (Latinoamericana) El pueblo decía a Samuel: 'Intercede ante Yavé tu Dios por tus siervos, para que no muramos, porque al pedir un rey hemos llegado al colmo de nuestros pecados'. La Biblia Textual 3a Edicion Y todo el pueblo dijo a Samuel: Ora por tus siervos ante YHVH tu Dios para que no muramos, porque a todos nuestros pecados, hemos añadido este mal de demandar para nosotros rey. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ora por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos: porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al ver los israelitas lo que Dios y Samuel habían hecho, sintieron mucho miedo y le dijeron a Samuel: —Hemos sido muy rebeldes, pues hasta hemos exigido tener un rey. Ruégale a Dios que no nos quite la vida. |
Ahora, pues, devuelve la mujer de este hombre, pues él es un profeta, y orará por ti, y vivirás. Si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos'.
Tomad pues, siete becerros y siete carneros, acudid ante mi siervo Job y ofrecedlos por vosotros en holocausto. Mi siervo Job intercederá por vosotros y en atención a él no os castigaré por no haber hablado rectamente de mí, como mi siervo Job'.
Ahora, pues, perdonad mi pecado siquiera una vez más, y pedid a Yahveh, vuestro Dios, que, al menos, aleje de mí esta muerte'.
A la mañana siguiente dijo Moisés al pueblo: 'Habéis cometido un gran pecado; pero ahora voy a subir a Yahveh y quizá os consiga el perdón de vuestro pecado'.
Orad a Yahveh para que cesen los truenos de Dios y el granizo; os dejaré salir, y no os quedaréis aquí por más tiempo'.
Yahveh, en la angustia te buscamos, murmuramos oraciones cuando tu castigo estaba sobre nosotros.
Pero Yahveh me dijo: Ni aunque Moisés y Samuel estuvieran ante mí, se volvería mi alma hacia este pueblo. Échalos de mi presencia y que se vayan.
Si son profetas y si la palabra de Yahveh está con ellos, que supliquen a Yahveh Sebaot, para que los objetos que quedan en el templo de Yahveh, en el palacio real y en Jerusalén no vayan a Babilonia'.
El rey Sedecías envió a Yucal, hijo de Selemías, y al sacerdote Sofonías, hijo de Maasías, a decir al profeta Jeremías: 'Ruega por nosotros a Yahveh, nuestro Dios'.
y dijeron al profeta Jeremías: '¡Ojalá llegue ante ti nuestra súplica! Ruega a Yahveh, tu Dios, por nosotros, por todo este resto, pues de muchos que éramos quedamos unos pocos, como estás viendo con tus propios ojos,
Ahora, pues, invocad a Dios, para que se apiade de nosotros. Con tal don de vuestras manos, ¿concederá su favor a alguno de vosotros? -dice Yahveh Sebaot-.
Acudió el pueblo a Moisés y le dijo: '¡Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti! Ruega a Yahveh que aleje de nosotros las serpientes'. Moisés intercedió por el pueblo
Respondió Simón: 'Rogad vosotros al Señor por mí para que no me sobrevenga nada de lo que habéis dicho'.
La oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiese cometido pecados se le perdonarán.
Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no lleva a la muerte, que pida y Dios le dará vida. -Se trata de los que cometen pecados que no llevan a la muerte. Hay pecado que lleva a la muerte, por el cual no pido oraciones.-
Ahora, pues, ahí tenéis al rey que elegisteis, el que habéis pedido. Yahveh, pues, os ha dado un rey.
¿No es ahora el tiempo de la siega del trigo? Pues voy a invocar a Yahveh, para que envíe truenos y lluvia, así conoceréis y veréis que ha sido gran maldad la que habéis cometido ante Yahveh al reclamar para vosotros un rey'.
Samuel entonces dijo al pueblo: 'No temáis. Es cierto que habéis cometido esta gran maldad; pero no os apartéis de Yahveh, sino servidle de todo corazón.
Por mi parte, lejos de mí el pecar contra Yahveh dejando de interceder por vosotros y de mostraros el camino bueno y recto.
Dijo entonces Samuel: 'Reunid a todo Israel en Mispá y rogaré por vosotros a Yahveh'.
Dijeron entonces los israelitas a Samuel: 'No ceses de clamar por nosotros a Yahveh, nuestro Dios, para que nos salve de la mano de los filisteos'.
Desagradó a Samuel que le dijeran: 'Danos un rey que nos gobierne'. Y Samuel oró a Yahveh.