Le dijo entonces Elí: '¿Hasta cuándo vas a estar embriagada? ¡Procura que se te pase el efecto del vino!'.
Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.
—¿Tienes que venir borracha? —le reclamó—. ¡Abandona el vino!
Helí pensó que estaba ebria y le dijo: '¿Hasta cuándo te vas a quedar ahí en ese estado? ¡Vete a dormir la mona!'
Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo seguirás en tu borrachera? ¡Aleja de ti tu vino!
Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Aleja de ti tu vino.
Por eso le dijo: —¿No te da vergüenza estar borracha? ¡Deja ya la borrachera!
si apartas de ti la iniquidad y no consientes que el mal more en tu tienda,
Si, humillado, te vuelves a Sadday y alejas de tu tienda la injusticia,
'¿Hasta cuándo dirás tales cosas, y serán tus palabras viento impetuoso?
mi roca, mi socorro es sólo él, él mi fortín: no habré de sucumbir.
Aparta de ti la falsedad de la boca, aleja de ti el engaño de los labios.
¿Hasta cuándo, perezoso, seguirás tumbado? ¿Cuándo te alzarás de tu sueño?
Otros, en plan de burla, decían: 'Están borrachos de mosto'.
Todos ellos se sintieron llenos de Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diversas lenguas, según como el Espíritu les concedía expresarse.
Por lo cual, desechando la mentira, que cada uno hable a su prójimo con verdad, porque somos miembros los unos de los otros.
Desaparezca de entre vosotros toda amargura, animosidad, ira, gritos, insultos y toda clase de maldad.