y haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, podrá contar también tu posteridad.
1 Reyes 4:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Judá e Israel eran tan numerosos como las arenas en las orillas del mar: comían y bebían, felices y contentos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose. Biblia Nueva Traducción Viviente La gente de Judá y de Israel era tan numerosa como la arena a la orilla del mar. Todos estaban muy satisfechos y tenían suficiente para comer y beber. Biblia Católica (Latinoamericana) Cada uno de esos gobernadores aseguraba durante todo un mes la mantención de Salomón y de todos los que comían de la mesa del rey. Velaban para que nada faltara y, según las órdenes que habían recibido, La Biblia Textual 3a Edicion Judá e Israel eran tan numerosos como la arena que está junto al mar en multitud; y comían, bebían y se regocijaban. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los habitantes de Israel y Judá eran tantos como la arena del mar, que no se puede contar. Tenían comida y bebida de sobra, y eran muy felices. |
y haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, podrá contar también tu posteridad.
Y sacándole fuera, le dijo: 'Mira al cielo y cuenta, si puedes, las estrellas'. Y añadió: 'Así será tu descendencia'.
te bendeciré copiosamente y multiplicaré tu posteridad como las estrellas del cielo y como la arena de las orillas del mar; tu descendencia se adueñará de las ciudades de sus enemigos.
Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, pues temo que llegue y me ataque, y no perdone a la madre ni a los hijos.
Por otra parte, tu siervo está en medio del pueblo que tú elegiste y que es tan numeroso que no se puede contar ni calcular su muchedumbre.
Dios concedió a Salomón sabiduría y discreción inmensas y un corazón tan dilatado como las arenas que hay a orillas del mar.
No escuchéis a Ezequías, pues así habla el rey de Asiria: haced la paz conmigo, rendíos a mí, y cada uno comerá de su viña y de su higuera y beberá agua de su pozo,
Todos estos hombres de guerra, ordenados en escuadrones, fueron a Hebrón con corazón sincero para proclamar a David rey sobre todo Israel. Y todo el resto de Israel estaba unánimemente de acuerdo en proclamar rey a David.
Pero mira: te va a nacer un hijo, que será hombre de paz, y yo le daré paz con todos sus enemigos de alrededor, pues Salomón será su nombre. Paz y sosiego le daré yo a Israel durante sus días.
Estaba hablando todavía, cuando llegó otro y le dijo: 'Se hallaban tus hijos e hijas comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor,
No hay otra dicha para el hombre que comer y beber y regalarse con el fruto de sus fatigas. Yo veo que también esto viene de la mano de Dios;
Pero vosotros: ¡venga fiesta y alegría, a matar vacas y degollar ovejas, a comer carne y beber vino! ¡A comer y a beber, que mañana moriremos!
Cada cual se sentará bajo su parra y bajo su higuera, sin que nadie le moleste. ¡Así lo ha dicho Yahveh Sebaot!
En aquel día -oráculo de Yahveh Sebaot- os invitaréis unos a otros bajo la parra y bajo la higuera'.
Yahveh Sebaot los protegerá: pisotearán las piedras de la honda, beberán sangre como vino y rebosarán como copa de libación, como los cuernos del altar.
Acudían diariamente al templo con perseverancia y animados por un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban juntos el alimento con alegría y sencillez de corazón;
Los guió, y hallaron a los amalecitas diseminados por todo el campo, comiendo, bebiendo y celebrando fiesta por el gran botín que habían capturado en tierra de los filisteos y de Judá.