Por eso, deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y vienen a ser los dos una sola carne.
1 Corintios 6:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿[O] es que no sabéis que el que se junta con la prostituta se hace con ella un solo cuerpo? Porque serán -dice- los dos una sola carne. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Y no se dan cuenta de que, si un hombre se une a una prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Pues las Escrituras dicen: «Los dos se convierten en uno solo». Biblia Católica (Latinoamericana) Pues ustedes saben muy bien que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella. La Escritura dice: Los dos serán una sola carne. La Biblia Textual 3a Edicion ¿O no sabéis que el que se une con la ramera, es un solo cuerpo con ella?° Porque dice: los dos serán una sola carne.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es hecho un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Biblia Traducción en Lenguaje Actual pues al tener relaciones sexuales con ella, se hace un solo cuerpo con ella. Así lo dice la Biblia: «Los dos serán una sola persona.» |
Por eso, deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y vienen a ser los dos una sola carne.
Ellos respondieron: '¿Es que se había de tratar a nuestra hermana como a una ramera?'.
Judá la vio y creyó que se trataba de una prostituta, pues se había cubierto el rostro.
Al cabo de unos tres meses avisaron a Judá: 'Tamar, tu nuera, se ha prostituido, e incluso ha quedado encinta a consecuencia de ello'. Contestó Judá: 'Sacadla, y que muera en la hoguera'.
y vienen a ser los dos una sola carne; de manera que ya no son dos, sino una sola carne.
¿No sabéis que juzgaremos a los ángeles? ¡Con cuánta mayor razón los asuntos de esta vida!
Por eso, dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y vendrán a ser los dos una sola carne.
Por la fe Rajab, la prostituta, no pereció con los incrédulos, ya que había dado hospitalidad a los espías.