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1 Corintios 3:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Yo, por mi parte, hermanos, no pude hablaros como a hombres espirituales, sino como a puramente humanos, como a cristianos en edad infantil.

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Biblia Reina Valera 1960

De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Amados hermanos, cuando estuve con ustedes, no pude hablarles como lo haría con personas espirituales. Tuve que hablarles como si pertenecieran a este mundo o como si fueran niños en Cristo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Yo, hermanos, no pude hablarles como a personas espirituales, sino como a personas 'carnales', como a niños en Cristo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños° en el Mesías.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Hermanos míos, antes de ahora no les pude hablar como a quienes ya tienen el Espíritu de Dios, porque ustedes se comportaban como la gente pecadora de este mundo. Por eso tuve que hablarles como si apenas comenzaran a creer en Cristo.

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Otras versiones



1 Corintios 3:1
11 Referencias Cruzadas  

Pero él, volviéndose, le dijo a Pedro: 'Quítate de mi presencia, satanás, eres un tropiezo para mí, porque tu pensamiento no es divino, sino humano'.


Sabemos, desde luego, que la ley es espiritual; pero yo soy de carne y hueso, vendido como esclavo al pecado.


Hermanos, no seáis niños en la inteligencia. Sedlo, sí, en la malicia, pero en la inteligencia sed adultos.


Si alguno cree ser profeta o estar inspirado, reconozca que lo que escribo es una orden del Señor;


Es verdad que para los ya formados usamos un lenguaje de sabiduría. Pero no de una sabiduría de este mundo ni de las fuerzas rectoras de este mundo que están en vías de perecer;


Hermanos, en el caso de que alguno fuera sorprendido en alguna falta, vosotros, los espirituales, procurad, con espíritu de mansedumbre, que se levante, con la mirada puesta en ti mismo, no sea que tú también seas tentado.


Y todo el que se alimenta de leche carece de la experiencia de la justificación, porque todavía es niño.


Os escribo, hijitos, porque por su nombre se os han perdonado los pecados.