Miren que yo los mando como ovejas entre lobos: por tanto, sean astutos como serpientes e ingenuos como palomas.
Juan 10:12 - Nueva Biblia Española (1975) el asalariado, que no es pastor y de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo, deja las ovejas y huye, y. el lobo las arrebata y dispersa; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Biblia Nueva Traducción Viviente El que trabaja a sueldo sale corriendo cuando ve que se acerca un lobo; abandona las ovejas, porque no son suyas y él no es su pastor. Entonces el lobo ataca el rebaño y lo dispersa. Biblia Católica (Latinoamericana) No así el asalariado, que no es el pastor ni las ovejas son suyas. Cuando ve venir al lobo, huye abandonando las ovejas, y el lobo las agarra y las dispersa. La Biblia Textual 3a Edicion El asalariado y que no es pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa; Biblia Serafín de Ausejo 1975 El asalariado, el que no es pastor ni dueño de las ovejas, apenas ve acercarse el lobo, abandona las ovejas y sale huyendo -mientras el lobo las arrebata y las dispersa-; Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. |
Miren que yo los mando como ovejas entre lobos: por tanto, sean astutos como serpientes e ingenuos como palomas.
Cuidado con los profetas falsos, esos que se les acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos feroces.
a ése le abre el guarda y las ovejas escuchan su voz. A las ovejas propias las llama por su nombre y las conduce fuera;
Ya sé yo que, cuando los deje, se meterán entre ustedes lobos feroces que no perdonarán al rebaño,
no dado al vino ni amigo de riñas, sino comprensivo, pacífico y desinteresado.
También los auxiliares tienen que ser respetables, hombres de palabra, no aficionados a beber mucho ni a sacar dinero,
Dimas me ha dejado, enamorado de este mundo presente, y se ha marchado a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia; Tito, a Dalmacia;
Porque siendo administrador de Dios, el dirigente tiene que ser irreprochable: no debe ser orgulloso ni colérico, ni dado al vino, a riñas o a sacar dinero.
cuiden del rebaño de Dios que tienen a su cargo, miren por él, no por obligación, sino de buena gana, como Dios quiere; tampoco por sacar dinero, sino con entusiasmo;
Llevados de la codicia, los explotarán a ustedes con discursos engañosos. Pero hace mucho tiempo que su sentencia no huelga y que el desastre que los espera no pega ojo.