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Mateo 25:35 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis;

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Biblia Reina Valera 1960

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era forastero y me hospedasteis;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Porque cuando tuve hambre, ustedes me dieron de comer; cuando tuve sed, me dieron de beber; cuando tuve que salir de mi país, ustedes me recibieron en su casa;

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Mateo 25:35
52 Referencias Cruzadas  

Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.


El extranjero no pasaba afuera la noche; mis puertas abría al caminante.


Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia del pobre, es bienaventurado.


El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.


El que se compadece del pobre, a Jehová presta, y lo que ha dado, Él se lo volverá a pagar.


El de ojo generoso será bendito, porque da de su pan al necesitado.


Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; y si tiene sed, dale de beber agua:


ni ha oprimido a nadie; la prenda no ha retenido, ni ha despojado a nadie con violencia; sino que ha dado de su pan al hambriento, y ha cubierto de ropa al desnudo;


ni ha oprimido a ninguno; sino que ha restituido su prenda al deudor, no ha despojado a nadie con violencia, ha dado de su pan al hambriento, y ha cubierto con ropa al desnudo,


Por tanto, oh rey, acepta mi consejo, y rompe con tus pecados haciendo justicia, y con tus iniquidades, mostrando misericordia para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.


Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu Dios.


Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.


Porque a los pobres siempre los tenéis con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis.


Pues a los pobres siempre los tenéis con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; pero a mí no siempre me tenéis.


Pero dad limosna de lo que tenéis; y he aquí, todo os es limpio.


Porque algunos pensaban, ya que Judas traía la bolsa, que Jesús le dijo, compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres.


y dijo: Cornelio, tu oración es oída, y tus limosnas han venido en memoria delante de Dios.


Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar ayuda a los hermanos que habitaban en Judea:


Y cuando fue bautizada, ella, y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa; y nos constriñó a quedarnos.


Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.


Compartiendo para las necesidades de los santos; dados a la hospitalidad.


Así que si tu enemigo tiene hambre, dale de comer, y si tiene sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.


Os saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.


El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padeciere necesidad.


Que tenga testimonio de buenas obras; si crió hijos; si ha ejercitado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha seguido toda buena obra.


Porque tenemos gran gozo y consolación en tu amor, de que por ti, oh hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos.


Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.


Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado a su nombre, habiendo ministrado a los santos y ministrándoles aún.


La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.