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1 Reyes 17:11 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Mientras ella iba a buscarle el agua, la llamó y dijo: —También tráeme un bocado de pan.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Cuando iba a buscarla, la llamó y le dijo: ¿Podrías traerme también un trozo de pan?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Y al ir a traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas un bocado de pan en tu mano.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Cuando iba ella a buscarla, él la llamó de nuevo y le dijo: 'Tráeme también, por favor, un trozo de pan'.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 Cuando la viuda se volvió para traérselo, él le dijo: —Tráeme también un poco de pan.

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1 Reyes 17:11
9 Referencias Cruzadas  

y traeré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón; después pasaréis; porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has dicho.


Entonces él se levantó, y se fue a Sarepta. Y como llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.


Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora recogía dos leños, para entrar y aderezarlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y muramos.


Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y allí morarás: he aquí yo he mandado allí a una mujer viuda que te sustente.


Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta en una cueva, y los sustentó con pan y agua.


Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.


No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.


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