La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Mateo 1:19 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y José su marido, como era un hombre justo y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

José, su prometido, era un hombre justo y no quiso avergonzarla en público; por lo tanto, decidió romper el compromiso en privado.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Y José su marido, que era justo, pero no quería denunciarla, se propuso repudiarla en secreto.°

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

José, su esposo, que era un hombre recto, no quiso denunciarla sino que determinó repudiarla en privado.

Ver Capítulo
Otras versiones



Mateo 1:19
15 Referencias Cruzadas  

Y aconteció que unos tres meses después le fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera se ha prostituido, y he aquí que está embarazada a causa de las prostituciones. Y Judá dijo: Sáquenla, y que sea quemada.


Estas son las generaciones de Noé: Noé era un varón justo y perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.


Y cuando un hombre tuviere cópula con mujer, y ella fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados: no morirán, por cuanto ella no es libre.


El hombre que cometiere adulterio con la esposa de otro hombre, el que cometiere adulterio con la esposa de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente han de ser muertos.


Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio y repudiarla.


porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba; y cuando le oía, él hacía muchas cosas, y le oía de buena gana.


Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.


Y ellos dijeron: Cornelio, el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y de buen testimonio en toda la nación de los judíos, fue avisado de Dios por un santo Ángel, de hacerte venir a su casa, y oír de ti palabras.


Y cuando se hizo de día, no reconocían la tierra; mas veían una bahía que tenía playa, en la cual acordaron encallar, si pudiesen, la nave.


Y con esta confianza quise ir primero a vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia;


Mas si esto fuere verdad, que no se hubiere hallado virginidad en la joven,