Y si no le es posible traer un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto, y otro para ofrenda por el pecado: y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
Levítico 4:35 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y le quitará toda la grosura, como le es quitada la grosura al cordero del sacrificio de la ofrenda de paz, y el sacerdote la quemará en el altar sobre la ofrenda encendida a Jehová; y el sacerdote hará expiación de su pecado que hubiere cometido, y le será perdonado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y le quitará toda su grosura, como fue quitada la grosura del sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder en el altar sobre la ofrenda encendida a Jehová; y le hará el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido, y será perdonado. Biblia Nueva Traducción Viviente Después deberá quitar toda la grasa de la oveja, tal como lo hace con la grasa de una oveja que se presenta como ofrenda de paz. Quemará la grasa sobre el altar encima de las ofrendas especiales presentadas al Señor. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a la persona de su pecado, la hará justa ante el Señor, y será perdonada. Biblia Católica (Latinoamericana) También quitará toda la grasa, así como se quita del ternero sacrificado en sacrificio de comunión, la quemará sobre el altar encima de los sacrificios haciendo la expiación por el que ofrece y por su pecado, y le será perdonado. La Biblia Textual 3a Edicion Luego quitará toda su grasa tal como fue quitada la grasa del cordero del sacrificio de las ofrendas de paz, y el sacerdote la dejará consumir sobre el altar como sacrificio ígneo a YHVH. El sacerdote ofrecerá así expiación por tal persona, por el pecado cometido, y le será perdonado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Separará toda la grasa, como se hizo con la del cordero del sacrificio de comunión, y el sacerdote la quemará en el altar como en los sacrificios de manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh. Así el sacerdote expiará por él, por el pecado cometido, y quedará perdonado.' Biblia Traducción en Lenguaje Actual Luego quemará sobre el altar toda la grasa, como se hace con las ofrendas para pedirme salud y bienestar y con las ofrendas que se presentan en mi honor. Así el sacerdote presentará la ofrenda en favor de esa persona, y yo le perdonaré su pecado. |
Y si no le es posible traer un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto, y otro para ofrenda por el pecado: y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado; y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová.
Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la faz del campo: Así hará expiación por la casa, y será limpia.
Y el sacerdote los ofrecerá, uno en ofrenda por el pecado, y el otro por holocausto; y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, a causa de su flujo.
Y el sacerdote hará expiación por él con el carnero de la ofrenda por la transgresión, delante de Jehová, por su pecado que ha cometido; y el pecado que ha cometido le será perdonado.
Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la ofrenda por el pecado; lo mismo hará de él. Así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón.
Y quemará toda su grosura sobre el altar, como la grosura del sacrificio de la ofrenda de paz; así el sacerdote hará expiación por él, por su pecado, y le será perdonado.
Y ofrecerá el segundo por holocausto conforme a la costumbre; y el sacerdote hará expiación por él, por el pecado que cometió, y le será perdonado.
Y hará el sacerdote expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado; y el sobrante será del sacerdote, como el presente de vianda.
y traerá a Jehová su ofrenda por la transgresión, por su pecado que ha cometido, una hembra del rebaño, una cordera o una cabra como ofrenda por el pecado; y el sacerdote le hará expiación por su pecado.
Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.
Y dijo Moisés a Aarón: Acércate al altar, y presenta tu ofrenda por el pecado, y tu holocausto, y haz la reconciliación por ti y por el pueblo; y presenta la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliación por ellos; como ha mandado Jehová.
Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque fue por ignorancia; y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y su ofrenda por el pecado delante de Jehová, por su ignorancia:
Y el sacerdote hará expiación por el alma que haya pecado por ignorancia; cuando pecare por ignorancia delante de Jehová, hará expiación por él, y le será perdonado.
el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.
y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros a Dios, ofrenda y sacrificio de dulce fragancia.
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo hecho la purificación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Por tanto, teniendo un gran Sumo Sacerdote, que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
Porque tal Sumo Sacerdote nos convenía; santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por las heridas del cual habéis sido sanados.
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado por el Espíritu;
mas si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
Y Él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.