La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Juan 15:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

'Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Jesús continuó diciendo a sus discípulos: «Yo soy la vid verdadera, y Dios mi Padre es el que la cuida.

Ver Capítulo
Otras versiones



Juan 15:1
28 Referencias Cruzadas  

Levantémonos de mañana a las viñas; veamos si brotan las vides, si se abre el cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores.


En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra al remanente de Israel.


Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.


para ordenar a los que hacen duelo en Sión: Para darles gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar del luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para que Él sea glorificado.


Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, han convertido mi preciosa heredad en un desierto desolado.


Y yo te planté como una vid escogida, toda una simiente verdadera: ¿cómo, pues, te me has convertido en la planta degenerada de una vid extraña?


Tu madre es como una vid en tu sangre, plantada junto a las aguas, dando fruto y echando vástagos a causa de las muchas aguas.


Israel es una viña vacía que da fruto para sí mismo; conforme a la multiplicación de su fruto multiplicó los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus imágenes.


Escucha pues, ahora, Josué, sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti; porque son varones admirables: He aquí, yo traigo a mi siervo, el RENUEVO.


Mas Él respondió y dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.


Porque el reino del cielo es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.


Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la arrendó a labradores, y se fue lejos.


Y comenzó a hablarles por parábolas: Un hombre plantó una viña, y la cercó con vallado, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó a labradores, y partió lejos.


Dijo también esta parábola: Un hombre tenía una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.


Porque la ley por Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.


Aquél era la Luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.


Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quita; y todo aquel que lleva fruto, lo limpia, para que lleve más fruto.


Entonces Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.


Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.


Y si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo olivo silvestre fuiste injertado entre ellas, y fuiste hecho partícipe con ellas de la raíz y de la savia del olivo;


Porque nosotros, colaboradores somos de Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.


Otra vez, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en Él y en vosotros; porque las tinieblas han pasado, y la luz verdadera ya alumbra.